Human Rights Foundation condena la nueva clausura de RCTV y relanza su campaña por la libertad de prensa en Venezuela

NUEVA YORK (2 de febrero de 2010) – La Human Rights Foundation (HRF) condenó hoy las acciones del Gobierno de Venezuela que la semana pasada produjeron la clausura de la señal satelital y por cable de RCTV Internacional (RCTV-I), junto a la de otros cinco medios televisivos (TV Chile, Ritmo Son, Momentum, America TV y American Network), que no transmitieron un discurso del presidente Chávez. En respuesta a este nuevo ataque a la libertad de prensa, la HRF relanzó hoy su campaña RCTV Libre (www.RCTVLibre.com), con la finalidad de despertar la conciencia internacional en relación a la grave situación de la libertad de expresión en Venezuela.

“Este nuevo abuso a cargo del gobierno pone en evidencia el estado deplorable en que se encuentra la libertad de expresión en Venezuela”, dijo Thor Halvorssen, presidente de la HRF. “Aparentemente, ni siquiera los millones de venezolanos que hicieron el esfuerzo para continuar viendo a RCTV, incluso por cable, lograrán escapar al adoctrinamiento obligatorio impuesto por el presidente Chávez en todos los medios de comunicación”, remarcó Halvorssen, en referencia al retiro de la concesión para televisión abierta de RCTV producida en 2007, y a la obligación impuesta expresamente a los canales nacionales de Venezuela de trasmitir las apariciones oficiales del Presidente, a su entera discreción.

La Ley de Telecomunicaciones dictada durante su segundo año de gobierno, en el 2000, ya otorgaba “el derecho” al presidente Chávez de ordenar “directamente […] a los operadores que presten servicios de televisión por suscripción […] y a las empresas de radiodifusión sonora y televisión abierta, la transmisión gratuita de mensajes o alocuciones oficiales de la Presidencia o Vicepresidencia de la República o de los Ministros” (art. 192), además de la potestad del “Ejecutivo Nacional” de “suspender la transmisión de comunicaciones cursadas a través de los distintos medios de telecomunicaciones, […] cuando lo juzgue conveniente a los intereses de la Nación” (art. 209). Siguiendo esa línea, la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley Resorte) de 2004 estableció que “la orden de transmisión gratuita y obligatoria de mensajes o alocuciones oficiales” es una potestad del Estado, y que “podrá ser notificada válidamente […] mediante la sola difusión del mensaje o alocución a través de los servicios de radio o televisión administrados por el Ejecutivo Nacional” (art. 10).

Sin embargo, de acuerdo a un fallo de 2007 del Tribunal Supremo, estas leyes no aplicaban aún a los canales considerados internacionales ni a los canales nacionales de suscripción por cable y satelital o “servicios de producción nacional audiovisual”, porque este último término no había sido todavía definido. Recién el 22 de diciembre de 2009, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) —conformada por funcionarios que son designados y pueden ser destituidos a discreción por el presidente Chávez— definió el término y estableció que para no ser considerados “nacionales”, los canales de suscripción tenían que tener una “programación internacional” mayor al 70%, entre otros requisitos. Según sus directivos, RCTV-I a partir de esa fecha adaptó su programación para cumplir con la directiva gubernamental. No obstante, el 21 de enero de 2010 CONATEL declaró a RCTV-I, junto a otros 122 canales, como nacionales, y declaró que quedaban obligados a “cumplir la ley”. La decisión de sacar del aire a RCTV-I junto a otros cinco canales que no transmitieron el discurso del presidente Chávez de 23 de enero, fue anunciada públicamente el mismo día por Diosdado Cabello, Ministro de Estado y Director General de CONATEL, y fue ejecutada por las empresas prestadoras del servicio de TV por cable y satelital a las cero horas del 24 de enero, bajo amenaza de sufrir acciones legales. El mismo día domingo, el presidente Chávez felicitó públicamente a Cabello: “El que se niegue a cumplir la ley, eso es lo que hay que hacer. […] ¡Gracias ministro, gracias CONATEL!”

De acuerdo al comunicado conjunto de condena emitido por la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA y el Comisionado para los Asuntos de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el ministro Cabello había advertido que “si las empresas operadoras no sacaban del aire a los canales de cable que a su juicio estaban incumpliendo la Ley, ‘ser[ía]n ellos y no los canales los que ser[ía]n sometidos a un procedimiento administrativo’”.

Otras organizaciones de derechos humanos que se han pronunciado en contra de esta nueva ola de cierre de canales de televisión a cargo del gobierno venezolano incluyen al Comité para la Protección de los Periodistas, Reporteros sin Fronteras y a la Sociedad Interamericana de la Prensa. Desde el año 2007, el gobierno de Venezuela ha negado el pedido de la CIDH de ingresar al país a evaluar la situación de los derechos humanos. De acuerdo al índice sobre la libertad de expresión en el mundo que elabora Freedom House anualmente, Venezuela y Cuba son actualmente los únicos dos países del continente con una calificación de “no libres”.

La HRF lanzó la campaña y el sitio web RCTVLibre por primera vez el 7 de mayo de 2007, semanas antes del cierre de RCTV como canal de televisión abierta. Hoy, en ocasión del retiro de la señal por cable de RCTV Internacional, la HRF ha actualizado el sitio web y relanzado esta campaña, con la finalidad de despertar la conciencia internacional en relación a la grave situación de la libertad de expresión en Venezuela. El sitio web RCTVLibre contiene material informativo que incluye informes, noticias, fotos, e incluso videos del presidente Hugo Chávez explicando sus razones y las del gobierno en general para el cierre de RCTV.

La HRF es una organización internacional, apolítica, dedicada a defender los derechos humanos en el continente americano. La Fundación centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad. Estos ideales encuentran su más alta expresión en la creencia de que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de expresión, de asociación con personas de ideas afines. Las personas que viven en una sociedad libre deben recibir el mismo trato y debido proceso de conformidad con la ley y deben tener asimismo, la oportunidad de participar en los asuntos públicos de su país. De la misma forma, los ideales de la HRF están determinados por la convicción de que todos los seres humanos tienen el derecho a estar libres de detenciones o exilios arbitrarios, de esclavitud y tortura y de la interferencia y coerción en asuntos de conciencia. La HRF no justifica ni aboga por la violencia. El Consejo Internacional de la HRF está constituido por individuos que fueron presos de conciencia como Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Václav Havel, Mutabar Tadjibaeva, Ramón J. Velásquez, Elie Wiesel, y Harry Wu.

Las FARC pierden un aliado

Por Ibsen Martínez

“…Las opciones drásticas se han venido agotando para el demagogo con chequera que hasta ahora ha sido Chávez. … el creciente descontento que la violencia criminal, la desbocada inflación, el desabastecimiento y la corrupción suscita en las filas de sus propios electores poco a poco comienzan a surtir efecto en el ánimo del Bolívar redivivo que debe, pese a sus delirios de dominación continental, ganar unas elecciones estadales y de alcaldías dentro de cuatro meses.

Se insiste en Venezuela que el laptop de Raúl Reyes está “envenenado” y que, en manos del taimado Uribe, surte mejor efecto como amenaza creíble que como prueba efectiva ante un tribunal internacional. Eso por sí solo vendría a explicar el viraje radical de la política exterior de Chávez…”

Durante toda la semana pasada, en Caracas se habló con sorna de la escogencia de Coro (estado Falcón) como escenario del encuentro entre los presidentes Chávez y Uribe.

A casi seiscientos kilómetros al occidente de Caracas, Coro no ofrece mayores facilidades para un encuentro de este tipo que las que pudieran hallarse en la mismísima capital, pero muchos sugieren aquí que Chávez simplemente no quiso que, arriba de tener que tragarse el sapo vivo de hacer las paces con el abominable doctor Uribe, ocurriesen manifestaciones callejeras en las cercanías que mostrasen a la prensa extranjera el grado de descontento con su gestión que cunde en la población venezolana.

Caracas, al igual que Mérida y Maracaibo, se ha visto perturbada últimamente por manifestaciones estudiantiles de oposición, en protesta por la muerte el jueves pasado de un estudiante, acaecida en el curso de una pacífica marcha antigubernamental brutalmente reprimida por la policía de la ciudad andina.

Otras protestas se anunciaron en Caracas para este fin de semana contra la “inhabilitación” con que sistemáticamente el gobierno venezolano pretende deshacerse de los candidatos opositores con mayores oportunidades de ganar en las elecciones estadales de noviembre de este año.

Es en un tal clima político que la “cumbre” protagonizada por los presidentes Uribe y Chávez en la ciudad de Coro pone fin al período más tenso que las relaciones entre nuestros dos países hayan registrado en mucho tiempo.

Si se considera que hace apenas ocho meses, a fines de noviembre pasado, Chávez afirmó tajantemente que “mientras el presidente Uribe sea el presidente yo no tendré ningún tipo de relación ni con él ni con el gobierno de Colombia”, es forzoso reconocer que tan firme resolución duró en verdad muy poco, pues Alvaro Uribe sigue siendo cabeza del gobierno colombiano y no hay, en rigor, nada que haya cambiado en la política de este último respecto de las FARC.

Nadie en Venezuela esperaba, en verdad, los inopinados histrionismos con que Chávez suele “regalar” a la prensa luego de las cumbres a que suele convocar a los mandatarios de países amigos — o “satélites”, según se los vea—.

Al contrario, la entrevista que, como pocas, fue breve y concluyó sin mayor ceremonia, se vio en Venezuela como el fin de un prolongado rifirrafe entre Chávez y Uribe que el presidente de Colombia ha ganado de modo indiscutible y como el triunfo de este último en el pulso con Chávez a propósito de los rehenes cautivos de las FARC.

El titular de portada de una muy leída revista política — “Zeta”, dirigida por el periodista Rafael Poleo—que esta semana, contra lo habitual, demoró su aparición hasta el viernes, día del encuentro bilateral—, rezaba “El Paisa Vino a Cobrar”.

La portada muestra un fotomontaje en el que Uribe sostiene en las manos — con la carátula mirando al lector—una copia del informe forense de Interpol sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC obtenidos por Colombia en marzo pasado.

Ciertamente es elocuente el modo con que Chávez ha afrontado las secuelas del rescate a Ingrid Betancourt, logrado en el curso de una audaz e incruenta acción militar colombiana, en lugar de en virtud del ascendiente, real o imaginario, que, sobre las FARC llegó a pensarse que tenía el presidente venezolano.

Como para subrayar el fin de ese ascendiente, las FARC rompieron su prolongado silencio justo durante el trascurso de la entrevista entre Chávez y Uribe.

Si bien el contenido de la declaración, atribuida a los altos mandos de las FARC, no hace alusión directa a la reunión de Coro, y más bien se limita a declarar como despreciables traidores a “César” y “Gafas”, incurre nuevamente en el cruel despropósito de llamar “prisioneros de guerra” a los rehenes que aún mantienen en cautiverio. Más llamativamente aún, al declarar las FARC que sostienen su política de concretar acuerdos humanitarios, el comunicado no menciona entre los factores internacionales llamados a colaborar en él, al presidente venezolano.

Si atendemos a la simbología del encuentro, sobresale la visita guiada al complejo refinador de petróleo de Amuay, el más grande de Occidente, y en la que Chávez sirvió de amable cicerone al presidente colombiano.

Atrás quedaron las rupturas del flujo comercial con las que, en noviembre de 2004, Chávez quiso castigar al gobierno de Bogotá por la “ex filtración” desde Caracas a Bogotá del llamado “canciller” de las FARC, Rodrigo Granda.

Aquella bravata, que tuvo un costo de miles de millones de dólares para un país que, no sólo es nuestro vecino, sino que es el segundo socio comercial venezolano después de los Estados Unidos, quedó chiquita frente a la bufonada de pretender trasladar a la frontera colombo-venezolana 10 diviones mecanizadas enteras, a raíz del ataque al campamento de Raúl Reyes, ocurrido en territorio ecuatoriano a comienzos de marzo.

Como se recordará, los tanques de guerra venezolanos resultaron estar en su mayoría descompuestos y debieron ser trasportados al “teatro de operaciones” en camiones fletados a contratistas privados. ¿Qué mueve a Chávez a cambiar diametralmente de actitud?

Es un hecho histórico que durante décadas, algunos factores de poder mediático venezolano, así como muchos de nuestros políticos, agitaron ocasionalmente la xenofobia y avivaron sentimientos anti-colombianos cada vez que las cifras de circulación de sus diarios o de aprobación de su gestión bajaban alarmantemente.

Así, tanto la aquí llamada “Cadena Capriles”— verdadero emporio de prensa amarillista—, como el ex canciller venezolano José Vicente Rangel, recurrieron a la prédica anti colombiana en más de una ocasión durante los últimos cuarenta años. Pero la actitud de Chávez respecto de Colombia debe apreciarse con tino, pues no representa un avatar más del mismo reflejo demagógico que vengo describiendo.

En el pasado, el oportunista anti-colombianismo de los factores de poder venezolanos fue siempre de tipo “cartográfico” y se limitaba a cuestionar —con buenas o malas razones — las aspiraciones colombianas sobre la plataforma submarina del Golfo de Venezuela, por ejemplo.

Tenía, pues, como toda disputa fronteriza, un cariz técnico que no hacía de la política doméstica colombiana el centro de su argumentación ni aspiraba a influir en ella.

Con Chávez, los venezolanos y los colombianos por igual, hemos vivido la exacerbación de una esquizofrenia que, al mismo tiempo que exaltaba el sueño integrador de Bolívar, pasaba por sobre la sempiterna disputa fronteriza para abordar de lleno el prolongado, complejo y sangriento conflicto armado colombiano y — más grave aún—, tomando partido por uno de los factores de ese conflicto: las FARC.

El 11 de enero de 2008, Hugo Chávez se dirigió a Uribe en términos perentorios: “Le pido que comencemos reconociendo a las Farc y el ELN como fuerzas insurgentes de Colombia y no como grupos terroristas y así lo pido a los demás gobiernos del continente y del mundo”.

Apenas seis días más tarde, el 17 de enero, Chávez declaró a Uribe “guerrerista” que “busca cualquier pretexto para justificar su lógica militarista”. Añadió que [Uribe] “no está comprometido con el intercambio humanitario”, “es cínico e hipócrita”, “maltrata al pueblo colombiano”, “es débil” y tiende cortinas de humo para “protegerse de los escándalos”, y no dejó de apostillar que “decenas de personeros del más alto nivel, vinculados al presidente Uribe, hoy se encuentran tras las rejas por delitos de terrorismo, paramilitarismo y narcotráfico”.

Se impone la pregunta: ¿porqué tal viraje de 180 grados en la postura de Chávez ante Uribe? La respuesta no tarda en resplandecer para quien haya vivido en Venezuela los últimos 18 meses. “La leche aquí se llama ‘Alpina'”, dice un chusco comentarista radial, sin que le falte razón al aludir la insuficiencia productiva venezolana.

Las opciones drásticas se han venido agotando para el demagogo con chequera que hasta ahora ha sido Chávez. La globalización, que es calle de doble vía, le ha hecho sentir duramente que el boom de precios de crudo, de la mano con el de los alimentos, no le permiten ya repetir un bloqueo comercial contra Colombia semejante al del año 2005.

Para colmo de males, el creciente descontento que la violencia criminal, la desbocada inflación, el desabastecimiento y la corrupción suscita en las filas de sus propios electores poco a poco comienzan a surtir efecto en el ánimo del Bolívar redivivo que debe, pese a sus delirios de dominación continental, ganar unas elecciones estadales y de alcaldías dentro de cuatro meses.

Se insiste en Venezuela que el laptop de Raúl Reyes está “envenenado” y que, en manos del taimado Uribe, surte mejor efecto como amenaza creíble que como prueba efectiva ante un tribunal internacional. Eso por sí solo vendría a explicar el viraje radical de la política exterior de Chávez.

Sea como fuere, a Chávez urge ahora consolidar su frente interno al precio que sea. Las FARC no sólo han perdido en Ingrid Betancourt a un invalorable rehén, sino que también, al parecer, a su mejor aliado.

Fuente Infolatam

Hugo Chávez calificó de “show de payasos” el informe presentado por la Interpol

Por Isamel Medina

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó de “show de payasos” el informe que presentó el jueves la Interpol en Bogotá sobre los computadores incautados a alías Raúl Reyes en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Ecuador.

El mandatario también hizo duras críticas a la policía colombiana, la Fiscalía, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y al gobierno del presidente Álvaro Uribe y seguidamente señaló que las relaciones con Colombia entran a “una profunda revisión”.

Lea: Interpol: “Los archivos son auténticos”

En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, transmitida por el canal oficial desde el Palacio de Miraflores, Chávez, que inicialmente dijo que solo quería responder preguntas serias, preparó notas y copias de documentos para criticar el reporte que horas antes se había dado a conocer y por más de una hora se refirió al tema.

El mandatario dijo que existe una dinámica mundial perversa que pretende mantener volteado el mundo a través de una dictadura mediática y que los periodistas son víctimas de la misma.

“La mayoría trabaja para esa dictadura, le trabajan. Y esa dictadura vive de show en show, por eso no me extraña que la primera pregunta sea sobre un show de payasos, que no merece ni un comentario serio”, le respondió a la periodista que le preguntó sobre el informe de la Interpol.

Según el presidente, el informe se pretende usar para seguir agrediendo a Venezuela y Ecuador por parte de Colombia y Estados Unidos.

“Policía gringo, agresivo”

Pero el presidente no solo criticó el informe sino también a los funcionarios que lo presentaron.

Calificó al secretario de la Interpol, Ronald Noble de “un policía gringo, que me pareció agresivo que no deja terminar las preguntas y además irrespetuoso”.

Añadió que “es un policía corrupto e inmoral que aplaude asesinos y violadores de soberanía”.

Señaló que la Interpol debería enjuiciar al general (Naranjo) que apareció presentando el informe sobre la destrucción del campamento de las FARC en Ecuador y a un grupo de invasores de haber violado territorio y cometido delitos. “El más grave de esos, el asesinato”.

“Qué imparcial el señor innoble (por su apellido Noble). Comienza diciendo que las FARC son terroristas, dice que han asesinado y felicita al DAS y a la Policía de Colombia por lo que hicieron en Ecuador”, indicó el presidente quien luego anunció que revisará el vínculo de Venezuela con ese organismo.

Gestiones

El presidente venezolano dijo que seguirá trabajando en las gestiones para lograr nuevas liberaciones a pesar de que el gobierno colombiano no lo quiere y señaló que el presidente Uribe miente al decir que no sabía de los acercamientos del presidente de Ecuador, Rafael Correa, con las FARC, porque él mismo le dijo que lo necesitaba para avanzar en ese proceso en una reunión en que estuvieron los tres en la Guajira colombiana.

Entrevista: Noble habla con la BBC

También le preguntó al presidente colombiano por qué no le hace reclamos a al presidente Nicolás Sarkozy que le pidió que siguiera haciendo gestiones o a él mismo que está dispuesto a hacerlas también.

“Uribe mándame la nota ya. ¿Por qué pienso que se mete con el más pequeño?”, agregó, refiriéndose a la nota de protesta del gobierno de Colombia contra Ecuador.

Dijo que se revisarán las relaciones en lo político, lo diplomático y lo económico con Colombia y que el presidente Uribe anda desesperado. “ha perdido el pulso, el tono, lo que uno necesita para estar al frente de un gobierno”.

También dijo que se ha convertido en una amenaza para el subcontinente.

‘Uribush’

Otros funcionarios también hicieron duras críticas. Jorge Rodríguez, quien fue vicepresidente y ahora está al frente del partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) calificó la rueda de prensa de la Interpol como una payasada en la cual el señor Ronald Noble dijo lo que hace unos meses había anunciado el presidente Álvaro Uribe.

Mientras tanto, el ministro de Defensa, Gustavo Rangel Briceño, señaló que cualquier información que haya salido supuestamente del computador de Raúl Reyes “es una gran mentira y algo imposible de creer”.

Mientras se daba a conocer el informe, algunos medios reportaban que cerca de Miraflores, en una plaza del centro de la ciudad, se había colocado una computadora gigante a manera de burla a la que bautizaron como ‘Uribush’ por parte de grupos de personas que apoyan al presidente Chávez.

Propuestas a Lima

Chávez confirmó que asiste a la cumbre de Lima entre la Unión Europea y América Latina y El Caribe donde presentará dos propuestas: en primer lugar aportar un millón de dólares diarios por cada millón de barriles de exportación de crudo (un dólar por cada cien dólares de precio base) para crear un fondo para darle vivienda, alimentos y medicamentos a los más pobres y que Europa aporte la misma cantidad.

También insistirá en que se condone la deuda externa a los países más pobres de la región que ya la han pagado tres veces y le pidió a Europa que no le tema a la izquierda creciente de América Latina.

Salario mínimo venezolano aumenta en 30 por ciento, el mayor de América Latina

El Presidente Hugo Chávez realiza, este miércoles 30 en la noche, un acto especial desde el Teatro Teresa Carreño con motivo del Día del Trabajador, donde se espera haga anuncios importantes en torno al tema salarial.

A las 9:40 pm anunció que el aumento del salario mínimo será de 30 por ciento, convirtiéndolo en el mayor de América Latina. El salario mínimo actual, de Bs.F. 615 mensuales, aumenta a Bs.F. 799 sin incluir tickets alimentación. Chávez anunció que la medida afecta positivamente a 5 millones de venezolanos, aproximadamente un 20 por ciento de la población venezolana.

Además, para todos los obreros y funcionarios de la Administración Pública Nacional se decreta un aumento de 30 por ciento. Se firmó un ajuste por escalafón, del cual habrá más detalles cuando el decreto se publique en Gaceta Oficial.

El nuevo salario mínimo equivale a 372 dólares mensuales. “Hasta hoy estábamos en segundo lugar de salario mínimo en América Latina. A partir de mañana (1 de mayo), estaremos en primer lugar”, aseguró Chávez a las 9:37 pm. Si se incluyen los tickets alimentación, el ingreso mínimo mensual llega a Bs.F. 1.199, equivalente a 557 dólares mensuales.

El Presidente Chávez instó a ahorrar los nuevos ingresos y no sucumbir al consumismo desaforado.

Decreto-Ley Orgánica para nacionalizar a Sidor

Por otro lado, el Jefe de Estado firmó el Decreto para la Ley Orgánica a través a través de la cual se nacionaliza a la Siderúrgica del Orinoco. “Con esta ley, Venezuela recupera a nuestra Sidor. ¡Felicitaciones a nuestros obreros, a nuestros sindicatos!” La ley deberá ir al Tribunal Supremo de Justicia para que se ratifique el carácter orgánico de la Ley.

Juramentado el nuevo ministro del Trabajo

El acto comenzó con la juramentación del nuevo Ministro del Trabajo, Roberto Hernández, por parte del Presidente Hugo Chávez. “Con el compromiso de trabajar para que las relaciones de carácter laboral constituyan un elemento fundamental de la paz”, el nuevo titular del ministerio para el Trabajo y Seguridad Social asumió sus labores en el despacho.

Hernández, quien fue diputado y vicepresidente de la Asamblea Nacional hasta su designación como ministro, fue un militante de larga trayectoria en el Partido Comunista de Venezuela. Actualmente está dedicado a la construcción del Partido Socialista Unido.

La reforma a la Ley Orgánica del Trabajo será prioridad para el nuevo ministro. Dicho instrumento legal se encuentra en la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional. Indicó en días pasados que la situación laboral es el problema fundamental en la inmensa mayoría de la población, y que está reflejada entre obreros y empleados.

No se puede construir socialismo sin clase obrera

A las 8:32 pm, el Presidente inició una transmisión conjunta de radio y televisión. “El socialismo es el proyecto específico de la clase obrera, y de la clase obrera se tiene que expandir a la Nación toda”, expresó. “¡La clase obrera es imprescindible para la construcción del socialismo!”, destacó después.

“Es imperativa la unidad de la clase obrera venezolana, es imperativa la unidad con el pueblo venezolano. Es fundamental en este momento histórico”, dijo el Presidente en clara alusión a los diferentes grupos y centrales sindicales identificadas con el proceso bolivariano, que han surgido a través del tiempo pero no han podido conciliarse en una central única. Instó a dejar las posturas personalistas a un lado, y pidió a los líderes sindicales tener la humildad necesaria para unirse.

Sin embargo, indicó que era profundamente respetuoso de la clase obrera, de sus decisiones y de su capacidad de escoger a sus propios líderes. “Ahora que está naciendo el PSUV, debe contribuir con la unidad y la lucha de la clase obrera, de la lucha campesina, de la juventud, de los estudiantes, las mujeres. Pero el Partido nunca debe pretender tomar las riendas del movimiento obrero. Nunca debe pretender tutelarlo o subordinarlo. ¡Que viva la clase obrera, el movimiento obrero, la ideología del proletariado! ¡Que viva el proletariado!”, dijo a las 9:13 pm.

La ideología de la conciencia

Pidió a todos empaparse más en la ideología revolucionaria, dijo citando una frase del Che Guevara: “la proletarización del pensamiento. Hizo un llamado a revisarse, pues aún aquellas personas que son trabajadores y obreros pueden tener pensamientos pequeño-burgueses implantadas por ideologías provenientes de la pequeña burguesía. Lo llamó “la colonización del alma y del espíritu”, y pidió a sus seguidores “romper el coloniaje mental” que penetra las filas revolucionarias y las corroe.

Fuente Aporrea.org

Presidente ecuatoriano introduce crisis en Cumbre del Grupo de Río

Santo Domingo, 7 mar (PL). La crisis por el ataque la semana pasada del ejército colombiano contra Ecuador fue introducida hoy en la XX Cumbre del Grupo de Río por el presidente de ese país, Rafael Correa.

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Esta es una cuestión de suma gravedad, emergencia y urgencia, dijo Correa en su turno de dirigirse a los restantes mandatarios asistentes al cónclave, que se inició hoy.

Antes, a su llegada a la sede del encuentro, Correa adelantó que el encuentro “es un buen escenario para discutir el conflicto (…) esperamos una respuesta satisfactoria de Colombia y el compromiso de que nunca más violará la soberanía de nuestro país”.

También manifestó la necesidad de que el gobierno de ese país asegure que no va a violar la soberanía de otros estados bajo el pretexto de perseguir el terrorismo.

El mandatario anfitrión, Leonel Fernández, aceptó la propuesta de Correa y dio por abierto el debate tras la aprobación de los textos programados para debatir en el encuentro.

Una declaración de apoyo a la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas, Falkland para el Reino Unido, que las ocupa, el ingreso de Haití y Guyana y una declaración de Solidaridad con los estados miembros azotados por desastres naturales el año pasado.

El sonido de la exposición de Correa fue cortado por “razones de protocolo”, según los encargados de la sala de prensa.

Fuente Prensa Latina

Inicia XX Cumbre del Grupo de Río marcada por crisis andina

El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, inauguró hoy la XX Cumbre del Grupo de Río, la cual está marcada por la crisis que enfrenta a Ecuador, Colombia y Venezuela.

La crisis obligó a hacer ajustes en la agenda del evento, incluso Fernández se refirió a “las deplorables circunstancias que han conducido a la crisis y las actuales tensiones entre Ecuador y Colombia”.

Sostuvo que el Grupo de Río debe servir para promover un entendimiento entre Ecuador y Colombia y mantener “los elevados principios que nos obligan hacer cuanto esfuerzos sean necesarios para mantener a nuestro continente como región de paz y solidaridad”.

“Las preocupaciones que hemos tenido ante los eventos deben ser transmutadas en acciones que procuren la reiteración de nuestras obligaciones con los principios fundamentales del Derecho internacional”, señaló.

Fernández confió en que la cumbre se “oriente a la reducción de las tensiones, a evitar la extensión de la crisis a otras esferas y a propiciar la búsqueda de una solución propia a este conflicto”.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió a su vez al anfitrión iniciar las discusiones sobre “el gravísimo problema” que generó Colombia en toda la región de Latinoamérica.

“Con todo respeto señor presidente, sugiero que empecemos con el gravísimo problema originado por el gobierno colombiano, no en la región andina, sino en toda la región latinoamericana”, dijo Correa.

La cumbre, cuya agenda en un principio estaba diseñad para abordar temas de energía, desastres naturales y desarrollo, se presenta ahora como un escenario en el que se debatirá la crisis entre los tres países suramericano.
Fuente La Crónica

Ambiente pre-bélico

Por Carlos Chirino, BBC Mundo

Nunca en el último medio siglo de historia venezolana había sonado tanto la posibilidad de que el país se vea involucrado en una inédita guerra con Colombia.


Otros, autodenominados “radicales”, ofrecen a la sombra de la estatua de Simón Bolívar en el centro de Caracas, un “voluntariado” listo para el combate.

“Mande mi comandante” dice y saluda militarmente Lina Ron, jefa de ese grupo y una de las cabezas del movimiento popular vinculado al gobierno.

Desde la radio del automóvil el presentador de un programa informativo comunitario recuerda a los oyentes que “en las guerras los muertos los pone el pueblo”.

El locutor le habla precisamente a un público mayoritariamente ubicado en barriadas populares caraqueñas.

Paz, por favor

En las calles de las ciudades venezolanas ya se ven vehículos con consignas pacifistas en sus parabrisas.

Motoristas colombianos bloquearon el puente Simón Bolívar, para protestar por la falta de gasolina venezolana para sus vehículos.


“Paz, por favor”, “No a la guerra” o “100% paz”, lema que recuerda el “100% estudiantes” del movimiento estudiantil opositor al presidente Hugo Chávez.

Una mayoría siente su angustia expresada en esas consignas pintadas con burdos trazos de pintura blanca. Otros -por ahora los menos- las ven como manifestaciones “antipatrióticas”.

Nunca en el último medio siglo de historia venezolana había sonado tanto la posibilidad de que el país se vea involucrado en una inédita guerra con Colombia.

Como consecuencia en plazas, cafeterías, en el trasporte público, el presidente Chávez ha dejado de ser el tema dominante para dar paso a la discusión sobre una potencial guerra con Colombia.

Claro que se discute una decisión del mandatario venezolano, quien sorpresivamente ordenó reforzar militarmente la frontera tras la operación colombiana en territorio ecuatoriano y que terminó con la muerte del líder guerrillero Raúl Reyes.

Cautela y retórica

Y mientras el gobierno sigue construyendo ese muro “defensivo” ante Colombia, en la prensa no se escuchan aún las “trompetas de guerra” de las que habló días atrás el líder cubano Fidel Castro.

Ni siquiera en los medios más vinculados con la llamada revolución bolivariana se percibe una política editorial favorable al conflicto.

Se percibe en ellos, claro está, una retórica encendida para criticar la agresión colombiana contra Ecuador.

Se habla de la necesidad de solidarizarse con el presidente Rafael Correa y de lograr una condena internacional al gobierno “títere imperialista” de Colombia.

Pero en todos se describe la movilización militar como maniobra “defensiva”, pese a que Colombia no está llevando tropas hacia la frontera.

En otros tiempos, no habría sido extraño ver la prensa venezolana explotando el sentimiento anti-colombiano que se fue creando con las tensiones territoriales que durante siglos mantuvieron ambos países.

Historia pacífica

La historia de la vecindad entre Venezuela y Colombia es un raro caso de convivencia pacífica, bastante difícil de encontrar en el resto de América.

Ha habido momentos de tensión importantes en los que por momentos parecía que la guerra fuera inevitable.

El más importante fue la crisis generada en 1987 cuando la nave colombiana Caldas, entró en aguas del Golfo de Venezuela que Caracas reclama como soberanas, pero que están sujetas a una disputa.

Esta etapa crítica colombo-venezolana -que podría llamarse pre-bélica- ha sido hasta ahora muy mediática, empezando por la manera como anunció la movilización militar en su programa dominical de televisión el presidente Hugo Chávez.

Quizás por eso algunos, aunque conscientes de la gravedad del momento, se permiten hablar el lado más ligero del drama.

Por ejemplo el diario Tal Cual, uno de los periódicos más críticos del gobierno, que caricaturizaba la situación de la despedida entre el soldado y la madre.

Este le promete que “enviará correo todos los días”, y la madre le pide que mande también pollos, huevos, azúcar.

Para algunos la batalla diaria es conseguir esos productos básicos. Algunos de ellos, por cierto, que son importados de Colombia.