La decadencia de Chávez

por Carlos Sabino

Como ya ocurriera en años pasados, sobre todo entre 2001 y 2003, Chávez lleva ya muchos meses perdiendo apoyo y popularidad. El desabastecimiento de productos básicos y la constante alza de los precios han hecho que aumenten las quejas entre los más pobres, entre quienes reciben ayudas sociales que se hacen cada vez menos eficaces y se ven obligados a llevar una vida de sobresaltos y escasez. No hay seguridad pública en Venezuela, los servicios tienen muy baja calidad y cuesta una enormidad conseguir leche, arroz, azúcar, pollo, café y otros alimentos básicos. Con un barril de petróleo que se vende a más de cien dólares en los mercados internacionales la gente no entiende por qué tiene que pasar privaciones, por qué el estado es tan incapaz para cumplir con sus funciones básicas y comienza, entonces, a hastiarse de la vacía retórica revolucionaria.

Frente a este panorama la respuesta de Chávez ha sido la previsible: tratar de endurecer su posición, acelerar la marcha de Venezuela hacia el socialismo y buscar constantemente confrontaciones en el plano interno y en el internacional. Pero nada le ha salido bien. Fracasado su intento de imponer el socialismo autoritario por la vía constitucional, cuando perdió el referéndum del pasado diciembre, ha comenzado ahora a proceder por la vía de los hechos, propiciando la toma de haciendas azucareras y productoras de leche, estatizando la producción de cemento y prometiendo en corto plazo hacerse cargo de SIDOR, la principal acería del país. El comandante pretende, con estas medidas, que el gobierno se haga cargo directamente de la producción y la distribución de la mayoría de los bienes sin entender que, de este modo, sólo logrará reducir la producción interna, disminuir la calidad de los productos al alcance del consumidor y acercar a Venezuela hacia las penurias que viven desde hace medio siglo los sufridos cubanos.

No se presentan mejor las cosas para el gobierno venezolano en el plano internacional. Puestos en evidencia sus lazos con las FARC, y mostrando de paso su incapacidad para que esos terroristas liberen algunos rehenes, Chávez parece ahora tener menor capacidad de liderazgo, especialmente cuando la Cuba de Raúl Castro amaga con comenzar algunas tímidas reformas. Es cierto que puede cosechar, en los próximos meses, algunos éxitos en países pequeños como Paraguay o El Salvador pero, en todo caso, el comandante venezolano está ya a la defensiva y no tiene demasiado margen para desarrollar una política internacional más expansiva. Con crecientes dificultades en el “frente interno” Chávez debe dedicarse a atender los problemas que ha suscitado, precisamente, el curso socializante que lleva su gobierno.

Por ahora, sin embargo, sus amenazas políticas provienen más de sus partidarios que de sus adversarios. La oposición se ha focalizado en las próximas elecciones parciales que se realizarán en noviembre y en las que se disputarán las gobernaciones y alcaldías del país. Pero su discurso, en muchos casos, se ha contaminado también del populismo reinante en el país: pocos son los que se atreven a criticar la progresiva estatización de la economía y a defender abiertamente el libre mercado y el respeto irrestricto al derecho de propiedad: algunos, porque en su fuero íntimo también son socialistas, aunque de un tipo más democrático y civilizado que el de Chávez; otros, simplemente, porque tienen temor a ser llamados “derechistas” o “neoliberales”, lo que piensas que les restará aceptación ante el público.

Pero Venezuela, que se debate hoy ante una crisis política y moral de creciente magnitud, necesita ante todo franqueza y un liderazgo claro y definido, porque no se puede luchar de un modo efectivo contra los males del socialismo si no se desenmascaran sus engaños y si no se proclama la realidad de que sólo una economía libre, no sometida a la tutela del estado, puede generar el bienestar y la paz que todos quieren para el país.

Fuente:
AIPE

The devil´s excrement

It is anybody’s guess why the Autocrat/President/Chief Justice of the Supreme Court “came to the conclusion” that indeed the proposed Constitutional Reform could be voted separately in two or three blocks and not as a unit like he and his cohorts had contended up to now. It was he, in his role as autocrat, that arrived at the decision and not the Supreme Court, which has had a number of injunctions on the subject for the last two months, but clearly did not want to go against the wishes of the all powerful autocrat. And as proof that he is the law, he ordered the National Assembly to incorporate his suggestions in order to vote on the reform as soon as possible.

But it was not clear why he did it, since the proposal forces the Electoral Board to throw away all of what it had done in order to fulfill the Constitutional mandate that this has to be voted on 30 days after the National Assembly approves it.

And therein lies the first problem; the changes would make it quite difficult for the referendum vote to take place on December 2nd. as planned, which has led some to suggest that that was exactly the purpose. But I just don’t buy it. Time is running against the Government and the proposal is not very popular and on top of that regional authorities, who would get the Chavista vote out for the reform, seem to have little interest in doing so, as they will see their power reduced by the reform.

In fact, the proposal raised more questions than answers, as some of the articles proposed by The Assembly are related the ones proposed by Chavez and you could not separate them. Just sorting that out, as well as the advertising on the different proposals could take days and there is simple no time for that.

In fact, the about face suggests that it would have been better off for the Supreme Court to rule as it would have delineated the criteria on how to vote these reforms and how one can propose or not that some articles are voted as a block.

Some have suggested this may make the proposed reform more popular as it would seem more open, but I just think that the whole affair just gets more confusing and it may just be that Chavez came up with this on his own and announced without consultation without realizing the possible consequences of the measure.

But to suggest this, just when the cry of the students has been for a postponement of the referendum seems to give ammunition to the student’s proposal, which I do not believe will favor Chavismo. To begin with, shortages are increasing and people are getting frustrated with them and they are blaming only the Chavez Government. Add to that the upcoming rush in inflation due to the new tax and the soaring swap rate and the mood, which has already been ratified by protests lately, can only become worse. Additionally, the Enabling Bill also imposes a time limit on the approval of the Constitution since there are many bills that require approval.

I also don’t buy that Chavez could lose the proposal as it stands today. It is clear that what people don’t like is the indefinite reelection, but Chavez is putting that on the same block with the shortened work week and the retroactive severance pay, so there is little chance that it has something to with it.

But the gauntlet has been thrown and now Chavismo will have to disentangle its consequences, unless of course, the Venezuelan Supreme Court rules that Chavez is wrong and the whole thing was a ploy to make him look more open that he really is. Just in case this is the goal, Teodoro Petkoff challenged Chavez to separate the indefinite reelection from his overall proposal to be voted on separately, which Chavez will never dare accept. But even this theory of the “more open” and “gentler” Chavez seems too far-fetched and inconsequential to be behind the proposal.

So, we will just have to wait and see how the complexity is disentangled from the autocrat’s proposal and if the CNE has the capability to hold the vote in 31 days as the National Assembly wants. It definitely seems rushed to me, but so has seemed the whole process that has led us to this point and to an absolutely fraudulent and illegal proposal by Chavez to change the Venezuelan Constitution.

Fuente: Salon blogs

Plan Revolución dentro de la Revolución, prepara Presidente Hugo Chávez

Presidente Chávez prepara Plan Revolución Dentro de la Revolución

El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, informó que prepara el Plan Revolución Dentro de la Revolución 2008 que se desarrollará una vez se apruebe la Reforma Constitucional.

“No adelantaré nada, sino quiero que sepan que trabajo en ese plan, en donde se impulsará el Poder Popular”, explicó.

Adelantó su disposición a conformar un Distrito Funcional en la Faja del Orinoco al sur del estado Anzoátegui.

El Jefe del Estado hizo el anuncio por intermedio de una conversación telefónica que sostuvo este domingo con un grupo de estudiantes de Liceos Bolivarianos aspirantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que se llevó a cabo en el bulevar 5 de julio en Barcelona, estado Anzoátegui.

Alabó la labor de la juventud para impulsar las nuevas propuestas políticas en Venezuela, para lo cual anunció que el próximo 27 de octubre un encuentro con estos actores, a quienes bautizó como el Gran Rugido de los Precursores y Precursoras.

Igualmente anunció que se reunirá con los delegados que resultaron electos para participar en el congreso fundacional de Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el próximo 26 de octubre.

El presidente Chávez ratificó que el congreso fundacional del PSUV está pautado para el 2 de noviembre.
Agencia Bolivariana de Noticias

Pueblo sin memoria

—¿Qué hizo posible a Hugo Chávez? ¿Por qué un país permite a un hombre cuyas credenciales son las de líder de un golpe militar que intentó derrocar a un gobierno legítimo convertirse en el gobernante desbocado de la nación? ¿Qué clase de gente aplaude a un presidente que quiere reemplazar las instituciones republicanas por un sistema—el socialismo—que el siglo 20 desacreditó hasta la médula?

La cultura política de las elites latinoamericanas. Ellas estaban profundamente influenciadas por las ideas nacionalistas en boga, según las cuales el desarrollo sólo era posible independizándose de los grandes centros de poder y gestando mercados internos mediante la protección gubernamental. Las políticas asociadas a estas ideas —sustitución de importaciones, nacionalizaciones, manipulación monetaria, control de precios —habían arraigado profundamente en el imaginario político de América Latina.

Cuando Chávez realizó su campaña contra el “puntofijismo” —el nombre con que se conoce en Venezuela a las cuatro décadas de gobierno democrático que van de 1958 a 1998—, calzó con un pueblo que había perdido la fe en sus instituciones republicanas. Ese pueblo no recordaba los días del Estado pequeño y asociaba la economía venezolana con la explotación del libre mercado debido a que unos pocos grupos cercanos al Estado parecían prosperar a expensas del resto.

Sin darse cuenta de ello, vaya tragedia, la gente depositó su fe en un hombre que garantizaba la perpetuación del sistema que había empobrecido a Venezuela. Nada de lo hecho por Chávez —dádivas, nacionalizaciones, expropiación de tierras, control de precios, impuestos— es nuevo. Bajo los gobiernos de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera (en dos ocasiones), Carlos Andrés Pérez (dos veces), Luis Herrera y Jaime Lusinchi, esas políticas también se llevaron a cabo en grados y combinaciones distintas. El precio del petróleo no era tan alto como lo es hoy, así que las deficiencias eran más difíciles de ocultar que en la Venezuela actual.

La inmensa responsabilidad de los gobiernos democráticos de Venezuela en el surgimiento de Chávez es algo que los latinoamericanos jamás deben olvidar. No fue la democracia liberal como sistema, sino quienes actuaron bajo su manto, los que hicieron a Chávez, el hombre que ahora va en pos de la reelección indefinida. Qué historia tan triste.

Ya lo dijo alguien una vez…Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción.

Post tomado del blog Luces y Sombras de Fernando Padrón, Venezuela