El ensimismamiento político tiene riesgos: “la aniquilación de la oposición”

Por Marco Arauz

El Gobierno no se contenta con rodear y debilitar a sus enemigos: apuesta a su aniquilación. Eso sería explicable, si de lo que se tratara es de evitar riesgos inminentes, pero es poco entendible si se trata de un simple ensimismamiento político.

Frente a enemigos como Álvaro Noboa (Prian) y Lucio Gutiérrez (Sociedad Patriótica), el Gobierno no se contentó con verlos prácticamente borrados del mapa: al primero lo puso fuera de la Asamblea y al segundo, en medio de una denuncia de supuesta compra de asambleístas que tendrá que ser bien explicada.

En cuanto al socialcristianismo, no le resultó suficiente centrar sus ataques en la Prefectura de Guayas y la Alcaldía de Guayaquil a través de medidas como la provincialización de Santa Elena y el cuestionamiento del modelo administrativo, con lo cual prácticamente obligó a Jaime Nebot a salir al cuadrilátero. El presidente Correa ha ido mucho más lejos al no ahorrarse ningún gesto ni declaración, como sucedió el sábado último, para llevar la polarización entre la Presidencia y un sector ciudadano a niveles pocas veces vistos.

¿El Gobierno puede seguir gastando tanto tiempo y recursos en la confrontación, pese a ser el solitario animador político? Hay tareas económicas pendientes, y no solo en el sector externo, como lo reconoció el Presidente en su informe, sino en otros sectores, de acuerdo con las cifras que, en cambio, se niega a reconocer.

Al parecer, domina la idea de la invulnerabilidad, como lo señaló ayer el Ministro de Finanzas frente al ningún efecto que según él tendrá la desaceleración económica mundial. Un ensimismamiento inútil y riesgoso.


Fuente Diario El Comercio

El acoso a Guayaquil

El acoso a Guayaquil

Por Felipe Burbano de Lara

La movilización gubernamental del sábado último en Guayaquil recordó las contramarchas organizadas por Lucio Gutiérrez para enfrentar a la oposición quiteña. Fue el mayor error que cometió el coronel en un momento de gran debilidad política. Rafael Correa no es Gutiérrez, por supuesto, y el escenario político es muy distinto, pero ha tenido un gesto político muy parecido al de su antecesor: movilizar simpatizantes de todas las provincias para demostrar a Jaime Nebot y a quienes creen en el alcalde y en su proyecto dónde está la fuerza política.

Alianza País ha movilizado al resto de provincias para sitiar un espacio político que se le vuelve adverso (sitiarlo y asfixiarlo al mismo tiempo). Correa funciona con la lógica de una aplanadora: no resiste que alguien se le oponga, menos todavía acepta convivir políticamente con quienes mantiene desacuerdos, mucho menos le interesa el diálogo. El gesto político del sábado fue un acto audaz, desafiante, si se tiene en cuenta el gran respaldo a Nebot en Guayaquil, el fuerte sentimiento de autonomía de la ciudad y esa identidad guayaquileña levantada en forma simultánea a la modernización de los últimos años. Correa ha movilizado un proyecto nacional para contrarrestar el localismo guayaquileño, un proyecto estatal frente a las autonomías defendidas por las elites y la misma población. Seguramente en su cabeza está la idea de que la autonomía guayaquileña, expresada en el modelo de gestión municipal, atenta contra la soberanía del Estado que él defiende e intenta reconstruir a toda costa. Para una mentalidad nacional, estatal y moderna, como la de Correa y su equipo de Gobierno, la autonomía de Guayaquil no es sino la estrategia política de la vieja oligarquía para extraer recursos al Estado, no rendir cuentas y llevar adelante una gestión privatizada de la administración municipal, cuya máxima expresión serían las fundaciones. Alianza País representa la emergencia de un movimiento que cree tener hoy la fuerza suficiente como para cuestionar la hegemonía política de las elites guayaquileñas sobre la ciudad y el municipio. Pero ha lanzado el desafío, y aquí está la audacia del último gesto, desde un proyecto nacional que subordina a Guayaquil a un principio de organización estatal de la política, desde el cual se pone en duda la idea misma de autonomía. La ventaja de Correa, sin embargo, es que el discurso de las elites sobre las inclinaciones centralistas del presidente no le afecta tanto por ser también él un guayaquileño. Correa lo sabe y por eso asegura que es un absurdo afirmar que odia a Guayaquil. No odia a la ciudad, por supuesto, pero sí detesta a sus elites y al modelo de gestión que han consolidado en 16 años. La marcha del miércoles será la respuesta desde la autonomía guayaquileña a un modelo nacionalista y estatista que representa Alianza País, y que encuentra en Guayaquil un núcleo importante de resistencia. Guayaquil es una buena demostración de que no todo pasado inmediato puede ser descalificado y arrasado bajo la idea de que forma parte de la larga noche neoliberal. Allí hay unos éxitos qué mostrar y preservar frente a una aplanadora política que lo quiere asfixiar y controlar todo.

Fuente Hoy online

El Laberinto de Montecristi

Fuente: REVISTA VISTAZO

Por María Belén Arroyo

Al fin la Asamblea encuentra el hilo de Ariadna. Las mesas ya piensan en la nueva Constitución: replantear el sistema presidencialista y el mecanismo electoral son dos de las primeras propuestas concretas.

A casi dos meses de funcionamiento, la Asamblea Constituyente empieza a salir del laberinto. Después de zigzaguear por los caminos de la reforma tributaria y del nombramiento y cese de autoridades, al fin encontró el hilo que conduce hacia la nueva Constitución.

Pero ahora el tiempo amenaza con conspirar: si no hay enredos, el referéndum será convocado el próximo 24 de mayo. Para entonces la nueva carta magna debe estar lista.

Primera señal de que los asambleístas hallaron el hilo de Ariadna: las 10 mesas de trabajo –que sintetizan los temas constitucionales– debaten los contenidos que se traducirán en los futuros artículos, los cuales tomarán cuerpo los dos últimos meses del plazo fijado. Por supuesto, el tinte que matiza todos los debates es el verde de Acuerdo País, más allá de pequeñas fracturas evidenciadas en Manabí.

Segunda señal. Los diferentes sectores sociales intensificaron desde enero las romerías hasta Ciudad Alfaro.

¿Su intención? Articular sus propuestas constitucionales en el nuevo texto. ¿Qué romeriantes llegaron hasta el altar? El presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General, el secretario nacional Anticorrupción, representantes de salud, jubilados, emigrantes…

Esto abrió el espectro para debates: la conveniencia del voto de los militares y el papel de las Fuerzas Armadas; la necesidad de nuevos mecanismos para luchar contra la corrupción y la posible creación de figuras como fiscales especializados y jueces sin rostro… Incluso la Iglesia reflexiona sobre su propio rol en este proceso. Con diferencia de días, representantes católicos y protestantes peregrinaron hacia Montecristi. Alberto Acosta, presidente de la Asamblea, destacó que la propuesta de proclamar el estado laico surgió de estas reuniones.

Tercera señal. Tras largas discusiones, y por cierto fricciones, la decisión fue dosificar los mandatos constituyentes. La medida tuvo un doble efecto: restar ciertos protagonismos y desbaratar las críticas que la acusaban de legislar a favor del proyecto del Gobierno.

No más de dos mandatos verán la luz las próximas semanas: uno regula la actividad minera y el segundo limita los salarios del sector público. La avalancha de mandatos que anticipaba la oposición fue frenada.

Cuarta señal. Los asambleístas entendieron que es más importante el fondo que el escenario de los debates. El acuerdo fue que cada mesa efectúe máximo cuatro foros sobre temas nacionales fuera de Montecristi. En esto se impuso una visión pragmática, que busca racionalizar tanto recursos como expectativas locales. Así empezaron los debates de fondo más allá de las formas.

¿Adiós presidencialismo?

El sistema actual de gobierno basado en el presidencialismo parece tener los días contados. La mesa constituyente de Organización, Participación Social y Ciudadana y Sistemas de Representación confirmó el diagnóstico hecho tiempo atrás por analistas sociales: el modelo está agotado.

Por ahora hay un primer acuerdo: “Se requiere construir un sistema de corresponsabilidad entre Ejecutivo y Legislativo; ahora bien, hablar de otras formas de gobierno como el semipresidencialismo es un tema para debate”, reveló a Vistazo Virgilio Hernández, presidente de mesa.

El semipresidencialismo contempla un poder dual: hay un presidente de la República y un Primer Ministro, cada uno con sus propias prerrogativas.

“El presidente de la República tiene muchas facultades, pero son solo poderes formales en la medida que el Congreso se guardaba para sí una inmensa capacidad de chantaje a través de la nominación de las funciones de control, esto llevó a profundizar la crisis política en los últimos 10 años”, argumentó Hernández.

El modelo actual derivó en un presidencialismo exacerbado o hiperpresidencialismo, según el sociólogo Luis Verdesoto, investigador de Flacso. “La forma de resolver la ingobernabilidad fue quitar cada vez más atribuciones a los organismos de representación plural de la sociedad y pasárselas al Ejecutivo, ésa ha sido la característica en Ecuador, donde se asentó una cultura caudillista y populista, al final de cuentas el Presidente pudo manejar con más libertad los dispositivos institucionales en sus manos, y hemos vivido en un borde dictatorial”.

La Constituyente de 1998 profundizó el esquema, quitando atribuciones al Congreso, al restar la capacidad de asignación y control de la ejecución presupuestaria. “Se eliminó la destitución automática luego de la censura, esto blindó al Presidente y su omnipotencia le ha llevado a ser ineficiente en la administración”, según Verdesoto.

Reformar el modelo de gobierno no es la única propuesta de la mesa 2.

Esta comisión estudia mecanismos para constitucionalizar la participación ciudadana. Y además busca un esquema electoral que combine eficacia, representatividad y estabilidad pues desde el retorno a la democracia la ley electoral fue reformada 32 veces, buscando un método aplicable a cada coyuntura política. Según Hernández, “Si en esta Asamblea aplicábamos el método electoral que rigió en la Constituyente de 1998, habríamos logrado 128 de los 130 escaños”.

¿Y el Congreso?

La mesa de Legislación o mesa 10 es acaso la más controversial de esta Asamblea. ¿La razón? Recibió la herencia del cesado Congreso. Y esto puede ser un regalo o una carga sobre la espalda: definir los términos de la fiscalización al Ejecutivo fue uno de los puntos más problemáticos.

La mesa podría ser el germen del ente que legisle en la transición entre el referéndum y la posesión de las nuevas autoridades.

“Debemos pensar en la transición. En esa fase debe actuar una comisión legislativa, pero definir su conformación le corresponde a la Asamblea en pleno”, según César Rodríguez, presidente de la mesa.

Por ahora, define la nueva agenda legislativa, “Vamos a abrir un proceso de participación ciudadana con propuestas para la reforma legislativa, desde la sociedad”.

El funcionamiento del Congreso es un tema sensible para los ecuatorianos.

Después de la caída de Lucio Gutiérrez y el ascenso de Alfredo Palacio, el desaparecido Consejo Nacional de Modernización (CONAM) pidió a los ciudadanos presentar sus inquietudes y propuestas para la reforma política. De un total de 52.416 propuestas, 8.176 –equivalentes al 15,5 por ciento– tenían que ver con el Legislativo, de acuerdo con la investigación del Taller El Colectivo.

La mesa que define tan delicado tema está conformada por ocho abogados, aunque eso no la eximió de controversias: Diana Acosta, del grupo de mayoría, denunció la falta de trabajo y debate.

Cambio en la clase política

La Asamblea de Montecristi es la expresión de un cambio en la clase política, según el analista social Franklin Ramírez, investigador de ILDIS. En su teoría, hay un relevo, aunque no total, significativo de la clase política. Y esto expresa la confluencia de dos momentos: el fin del ciclo generacional (25-30 años) y el declive del modelo político que se gestó con el retorno a la democracia. No es, entonces, una casualidad que los integrantes de Ruptura 25 (María Paula Romo, Norman Wray, Alexandra Ocles, entre otros) sean parte del grupo de asambleístas.

El analista social Pablo Andrade, catedrático de la Universidad Andina, cree que hay un relevo generacional en la política.

Ésta es una asamblea joven. La edad promedio de los asambleístas es 43 años, mientras que en la asamblea de 1998 (que tuvo 70 integrantes) el promedio fue 50.

Una treintena de asambleístas conforman la división sub 35. En el proceso anterior, el integrante de menor edad tenía 27 años. En esta ocasión, la voz más joven tiene 21: Cristina Kronfle, del PSC. En contraposición, el asambleísta con mayor edad tiene 75, es Rómulo Romo, del PSP.

La asamblea de 1998 estuvo dominada por dos partidos hegemónicos: PSC y DP. Esta vez, la mayoría responde al partido oficial Acuerdo País.

Hace 10 años, el 71 por ciento de asambleístas era afiliado a partidos políticos. En esta ocasión, el porcentaje es algo menor: 69 por ciento. Esto confirmaría la hipótesis de Ramírez, según la cual se aprecia la “Irrupción de una masa ciudadana emergente, no partidaria, si bien se trata de un movimiento de clase media –universitaria, que procede de organizaciones no gubernamentales–, menos plebeya que en los procesos constituyentes de Bolivia y Venezuela”.

El 59 por ciento de integrantes actuales ha tenido cierta experiencia en cargos públicos, según el análisis de las hojas de vida de los actuales miembros.

El tema de género muestra un avance significativo en los procesos constituyentes. Hace una década ellas fueron el 10 por ciento de asambleístas. Esta vez, representan más del 30 por ciento.

Algunas tienen varias carreras, como Mae Montaño (educadora, ingeniera comercial y periodista), Rossana Alvarado (abogada y periodista), Catalina Ayala (maestría en Derecho Internacional, Administración de empresas y Capital humano).

Hace una década, el 37 por ciento de integrantes tenía una profesión relacionada con derecho. Esta vez, los juristas son casi el 45 por ciento, incluyendo un egresado y cinco estudiantes de Leyes.

No obstante, hay asambleístas de profesiones tan variadas como: tecnología en ventas, veterinaria, administración de empresas turísticas, agroindustriales y tecnología en automotores. Y para hablar de ecumenismo, hay dos sacerdotes en el recinto de Montecristi: Fernando Vega y el reverendo Edison Narváez, que representa a los ecuatorianos viviendo en Europa. Su misión es exorcizar a los demonios de la mala práctica política.

Con toda esa diversidad, la Asamblea de Montecristi parece haber encontrado la punta del hilo salvador. Ojalá que en el sendero no se cruce el temido Minotauro y que, después de dos décadas de oscuridad, el Ecuador encuentre la salida de este largo y retorcido laberinto.

La incompetencia de un gobierno que se debate entre la voluntad y la testarudez

Leyendo un libro sobre educación para niños encontré tres extensos capítulos que diferenciaban entre la voluntad y la testarudez de los niños. Nosotros los padres (mamá y papá) sabemos lo difícil que es cambiar el pensamiento de un niño “cuando a éste se le mete algo entre ceja y ceja”, desde las cosas más simples como “no saltes en la cama que te vas a caer y partir la cabeza”, “mejor compramos la bicicleta que los patines”, “estudia danza, piano, futbol en lugar de quedarte haciendo nada en la casa, pero ese nada para nosotros para ellos es todo y tiene un nombre “gameboy” hasta cuando ya son adultos y deciden casarse jóvenes y posponer una carrera universitaria.

Tratar de resumir estos capítulos sería imposible pero si puedo decir que el libro tenía razón en algo “nunca trates de frenar la voluntad de un niño, pero si para a tiempo la testarudez”.

El gobierno populista de Rafael Correa llegó al poder a través de “la buena voluntad” de ayudar a los más pobres y necesitados dándoles lo que nunca antes los que estuvieron en el poder dieron, trabajo, salud, educación y vivienda. Ahora ya pasado un año de “desgobierno total” se puede notar que la “testarudez” de implantar un gobierno socialista, la testarudez de derrocar a la partidocracia, pelucones, derecha, liberales, opositores y ahora el nuevo calificativo “saboteadores”, la testarudez de la Convocatoria a la Asamblea no fue más que asegurar el vehículo para imponer leyes que se ajusten a su plan socialista, y la testarudez de demostrar que un don nadie paso a ser el nuevo mandamás del país, es mucho más fuerte que la acción social que deben desarrollar en beneficio del país.

Según las últimas encuestas de Cedatos la popularidad y credibilidad de Rafael Correa y de la Asamblea están a la baja, pero en lugar de mirar hacia adentro y reconocer los errores, no!! Se acusa a la prensa de opositores, a los alcaldes de “matones de barrio”, a las fundaciones, cámaras, a los empresarios. Se puede ser tan testarudo?, la respuesta es SI!.

Hay un refrán popular que dice “la culpa no es del indio sino del que lo hace compadre” y no hay nada más cierto, el pueblo ecuatoriano es el culpable que tengamos a una “manada de incompetente socialistas” gobernando. Pero también es cierto que este mismo pueblo puede darse cuenta a tiempo que esto que estamos viviendo (entiéndase la testarudez de un hombre) no era lo que querían, levantarse, reclamar e iniciar la verdadera revolución progresista del cambio.

Los problemas del Aeropuerto de la ciudad de Guayaquil

Sin duda esta “economía solidaria de mercado” que el Gobierno quiere escribir en la nueva Constitución se esta convirtiendo en la pesadilla de los guayaquileños y quiteños.

Guayaquil debe contribuir con el excedente de sus rentas como donativo no solo para las universidades propias de sus provincias, sino para la de otras provincias (y para colmo este porcentaje se va a reducir con la nueva ley de reformas tributarias que el SRI tiene escondida bajo siete llaves). Lo mismo sucede con Quito.

Guayaquil tiene que ceder en la tranquilidad y el orden (que de paso nunca puso la Comisión de Transito del Guayas) para el paso de los buses interprovinciales por el Puente Rafael Mendoza Avilés, para que los criminales, perdón “choferes” tengan un acceso más rápido y directo a la Terminal Terrestre. No sé si en Quito pase lo mismo, pero ya mismo, ya mismo encuentran “algo”.

La provincia del Guayas fue mutilada con la creación de la nueva provincia de Santa Elena (tema que ya comente y prefiero no volver a hacerlo porque me indigna). A Pichincha ya le paso con Santo Domingo de los Tsachilas.

Ya criticaron el manejo económico y social de todas las Fundaciones del Municipio de Guayaquil como la del Malecón 2000, Fundación Siglo XXI, Fundación Registro Civil, Fundación Terminal , etc., CATEG, la Junta Cívica, las Cámaras de Comercio (todas). Si el manejo estatal es pésimo por no decir nulo, me pregunto Yo que debemos hacer cruzarnos de brazos y esperar “la solidaridad” o ejecutar las acciones que la autonomía y descentralización nos permiten??

Pero faltaba algo mas y ahora es el Aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil, que al presidente le molesto que se le cambiara el nombre de su héroe latinoamericano Simón Bolívar. El dinero que reciben no le es suficiente al Gobierno Central para “la construcción y el mantenimiento de los otros aeropuertos del país”. Pero si las demás provincias lo que necesitan es calles para poder transitar normalmente, no un sendero de piedras y tierra; necesitan carreteras, puentes un desarrollo vial (que por cierto esta decretado en emergencia) para sacar sus productos y comercializarlos. Provincias como Cotopaxi, Imbabura, Carchi, en que la desnutrición y la falta de salud son los problemas más “urgentes” y se está pensando en la construcción y mantenimiento de sus aeropuertos. Estamos locos o somos estúpidos?

Cuando un mandatario es malo, se lo critica por su falta de inteligencia y acierto en las gestiones. Cuando los representantes del presidente en las provincias son pésimos (Camilo Samán, que falta de coraje por no decir otra cosa) se dice que son cuotas políticas (pagos de favores por aportes en la campaña política) y cuando el equipo de gobierno esto es ministros, super ministros, ministros coordinadores, ministros asesores, ya se crearon o lo soñé? Son los lame-zapatos del presidente se dice que son leales, co-idearios, panas de lucha, soldados de la revolución ciudadana.

Me pregunto Yo de quien salió la grandiosa idea de “exigir el 50% de participación de las ganancias netas de los aeropuertos” para que el Gobierno Central pueda hacer obras en beneficio de las otras provincias?. Dicen mis padres: “el vago, mantenido, vividor siempre se las ingenia para tener dinero y poder solventar sus necesidades básicas y hay otros que hasta lujos”. Pero estos sí que baten records mundiales, que viveza por Dios!!!! si la mitad de esa inteligencia y astucia la usaran para buscar recursos e inversiones legitimas otra canción seria la que estuviéramos cantando.

Basta, basta ya! de tanto abuso contra las principales ciudades del Ecuador y principales no porque la población sea primera, sino porque el desarrollo comercial de estas es el motor que mueve el país. Hasta cuando en nombre de la solidaridad se cometen estos abusos, meter la mano en el bolsillo de otro, tiene otro nombre y no es precisamente “economía solidaria de mercado”……

La nueva Provincia de Santa Elena

Una vez más se “consiguió un logro” en base a la estupidez y no a la razón, en base al odio entre clases y no el legitimo deseo de superación y desarrollo de los pueblos.

La provincializacion de la Península de Santa Elena se basó en todo menos en un programa de desarrollo concebido con anterioridad como cuando presentamos un estudio de factibilidad para un proyecto económico. Cual niño de cinco años encaprichado en comprar un rompecabezas de mil piezas y no tener ni idea de cómo empezar a armarlo (no por falta de capacidad, sino porque necesariamente va a necesitar la ayuda de alguien para dirigirlo y hacerlo rápido).

Quisieron ser provincia y ahora lo son, sin tener idea de que necesitan un ingreso local (impuestos, tasas, etc.) o piensan que van a poder hacerlo todo con el incremento de las partidas ahora que ya son independientes?.

Quisieron ser provincia paralizando la entrada de los guayaquileños al balneario de Salinas, sabiendo que el único ingreso económico que tienen proviene del turismo que nosotros les damos. Es decir mordiendo la mano del que les da de comer, pero de que nos extrañamos si eso es lo que se sembró, esa fue la única causa de su dichosa provincializacion no depender de “los pelucones guayaquileños”. Que estúpidos pero sobre todo que bajos, que traidores, que sucios y rastreros!!!!!.

Quisieron ser provincia sin conocer el verdadero poder que la asignación como provincia significa, esto es más responsabilidad no solo de los alcaldes, futuros prefectos, gobernador, policía nacional, policía de tránsito o como quieran llamarla y en general todas las nuevas autoridades. Están los peninsulares capacitados para tal responsabilidad?. Solo el tiempo lo dirá.

Quisieron ser provincia y ahora lo son y Yo al igual que el resto de los ecuatorianos que tienen un profundo conocimiento de la solidaridad les deseamos lo mejor. Y seguiremos contribuyendo con “nuestro dinero” al desarrollo de “su provincia”.


El Gobierno da paso al dialogo y al concenso.

Finalmente después de la incompleta aprobación de la Ley de Regulación del Costo Máximo efectivo del Crédito y Reformas a la ley General de Instituciones del Sistema Financieros, la cita entre representantes del sector financiero y el Gobierno Nacional fue fijada para este miércoles 9 de Octubre en el Palacio de Carondelet.

La cita tiene una agenda pautada, desconozco el orden de esta y los representantes a acudir por parte de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador y el Gobierno Nacional, pero si se dé “las condiciones” que el primer mandatario puso para dar paso “al dialogo”: primero que bajen las tasas de interés y segundo la eliminación de la tercerización, ya que fueron anunciadas por El en su cadena radial de este sábado pasado.

María Gloria Alarcón representante de la Cámara de Comercio de Guayaquil y el Sr. Roberto Aspiazu Director del Comité Ejecutivo Ecuatoriano, también desean entablar un diálogo con el Presidente de la República. Aunque admiten que toda cita debe darse sobre puntos a discutir no desean que se impongan “condiciones para el dialogo”.

Leía un articulo este fin de semana sobre el “re-planteamiento de la oposición” de ahora en adelante y mientras dure la Asamblea Constituyente. Re-planteamiento que ubica a todos los opositores en ser ovejas de rebano; como se puede sugerir un tema de debate ante una mayoría absoluta? Que harán los asambleístas que no pertenecen al movimiento PAIS en las sesiones (asistirán, bajaran los brazos o todo lo contrario los alzaran en pro de los artículos a ser aprobados, hablaran por celular, planearan sus agendas particulares)?.

Ya no hay nada que hacer en cuanto a la Constituyente, pues esta aprobará, revertirá, reformará, todo lo que recuerde el viejo modelo económico que tanto daño y pobreza causo en el país. Bien por un lado si se dan bajo los parámetros de libertad y respeto que se requieren para vivir en democracia y mal porque no necesitaran debatir nada con nadie, el movimiento Patria Altiva I Soberana con sus asambleístas y sus serviles coidearios lo aprobaran todo. Es más viendo ayer el programa de Carlos Vera (Cero Tolerancia) se habla ya de lo que había sonado por mucho tiempo cuando recién se barajaban los nombres para posibles Asambleístas, la firma del dichoso Código de Ética para que no se produzcan cambios de camiseta y sobretodo bajas en la mayoría. Entonces el rumor toma matices de verdad, era de esperarse entre tanto discurso filosófico/sociológico de los que en esa época eran solo candidatos, pues sus posturas parecían más bien de diferentes partidos políticos y no del mismo movimiento y justificaban sus desacuerdos en las mas trilladas frasecitas “yo no sigo ordenes por celular”, “yo tengo dos dedos de frente para discernir entre lo que le conviene o no al país”, “creemos en los ideales y respetamos los planteamientos del presidente, pero tenemos nuestros propios métodos de ejecutarlos”, y mas bla, bla, bla.

Esperemos que resulta de las reuniones con la Asociación de Bancos Privados, con las Cámaras, con los empresarios, quien impondrá la razón, se podrá llegar a la concertación sin retroceder en los principios?. Solo lo sabremos en los próximos meses.