¿Cómo lo calificas? Artículo escrito por el Dr. Miguel Palacios F.

Por el Dr. Miguel Palacios F.

Fuente Desde Mi Trinchera
Insultó al ex presidente de la república León Febres Cordero. Hizo lo mismo con el ex presidente Oswaldo Hurtado, también lo propio con el ex presidente Lucio Gutiérrez, de igual manera con el ex presidente Alfredo Palacio. Habló despectivamente del ex vicepresidente Blasco Peñaherrera, por supuesto que se bronqueó con el candidato presidencial Álvaro Noboa, igual con la candidata presidencial Cinthia Viteri, Se fue de bochinche con todos los miembros del antiguo tribunal constitucional. Al pobre ex superintendente de Bancos le dijo incompetente y lo mandó a su casa. Se riñó con todo el congreso nacional. Agravió a todos los diputados del palacio legislativo. Injurió al ex fiscal general de la nación Dr. Francisco Cucalón. Permitió que una horda de salvajes se tome las oficinas de la fiscalía en Guayaquil. También dejó que estas mismas gárgolas carroñeras se tomen el tribunal constitucional. Estuvo de acuerdo y no impidió que unos sátrapas marimachos pega mujeres traten de golpear a unas diputadas en Montecristi.

Miró para otro lado cuando unos garroteros agredieron a los diputados en el Congreso Nacional. Despreció a la presidenta de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Hizo lo mismo con el presidente de la cámara de industrias. Desestimó a la cámara de la pequeña industria. Se burló, ofendió y le restó representatividad a la Junta cívica de Guayaquil, Increpó con términos despreciativos a los apellidos Estrada, Arosemena, March etc. Desairó a las cámaras de la producción de Quito.

Se burló de la diputada Gloria Gallardo. Humilló al ex congresista Diego Ordóñez de la democracia Popular y le inició una investigación fiscal por el delito de hacer una denuncia por aportaciones de la campaña de Alianza país. Minimizó peyorativamente el reclamo de los empleados de la superintendencia de compañías. Mantuvo una inútil polémica e insultó con frases peyorativas y despreciativas al Alcalde de la M. Ilustre municipalidad de Guayaquil, Ab. Jaime Nebot. Hizo una polémica estúpida y confrontativa por el paso de los carros de cooperativas por el puente de la Unidad Nacional. Despreció a la ciudad de Guayaquil al no asistir al aniversario de su fundación. Minimizó la labor del Prefecto del Guayas Nicolás Lapentti. Nos cercenó tierras a los habitantes de la provincia del Guayas al propiciar el rompimiento de nuestra provincia mediante el enfrentamiento entre guayasenses. Se peleó contra todos los Guayaquileños que salimos a protestarle en la marcha por Guayaquil. Fomentó la lucha de clases explotando el resentimiento de la gente pobre. Pugnó contra la ciudad cuando no le entregó la competencia del Puerto Marítimo. Arremetió contra la Perla del Pacífico cuando disolvió la Fundación para la Seguridad Ciudadana.

Rompió una de las instituciones más representativas de la ciudad de Guayaquil, como la Comisión de Transito del Guayas, cuando la hizo dependiente del consejo nacional de tránsito y le quitó su autonomía. En sus macabros planes está quitarle al Municipio el control sobre el Aeropuerto de Guayaquil. Dentro de sus protervas intensiones están el quitarle al Municipio la administración del Terminal terrestre. Quiere destruir todas las fundaciones municipales.

Se sustrajo el 25% de las rentas de la donación de los Guayaquileños al Municipio. Se llevó las preasignaciones municipales. Quitó el 30% de la rentas para las Universidades de Guayaquil. Se enemistó y votó a toda la cúpula Militar incluyendo los Generales de la Aviación, Marina y Fuerza Terrestre. Después de bascosidades y media cambió a tres ministros de defensa.

A su propio personal de cancillería los llamó momias cocteleras. Se puso belicoso con los militares americanos de la Base de Manta. Se portó bravucón con el congreso de los Estados Unidos de Norte América. Acusó a la Embajada de los EEUU de financiar operaciones de la CIA en Ecuador. Acusó a la CIA (central de inteligencia americana) de estar infiltrada en el ejército ecuatoriano. Acusó al ejército ecuatoriano de estar entregado a la CIA. Se puso bravísimo en la Aduana de los Estados Unidos cuando lo metieron en un cuartucho para registrarlo.

Se pasó de palabras con el Presidente de Colombia Álvaro Uribe. Terminó las relaciones diplomáticas con el pueblo Colombiano. Habló pestes de todos los partidos políticos del Ecuador, pero tiene en su gobierno a muchos de sus representantes. Agredió verbalmente al ex gerente del Banco central del Ecuador. Arremetió, insultó y coaccionó a la empresa Porta. Mandó al diablo a la Oxy.

Votó de una rueda de prensa a un periodista de una radiodifusora de Manabí. Tildó de gordita horrorosa a una periodista de Diario El Universo, echó de una rueda de prensa a Emilio Palacio del Universo. Al Periodista Carlos Vera le dijo que se pintaba los bigotes, las barbas y que era un mujeriego matón de barrio. Descalificó al periodista Jorge Ortiz. Armó un gran berrinche cuando dijo que todos los medios de comunicación eran traidores, corruptos y estaban al servicio de la oligarquía. A todos los periodistas les dijo bestias salvajes. Descalificó a canal 5 por pertenecer a un banquero. A toda la prensa le dijo corrupta, inmoral y defensora de intereses de los poderosos. Metió preso a un ciudadano porque según él, le hizo una mala seña cuando pasaba por la calle. Detuvo a una Sra. que pasaba trotando frente a un lugar de venta de pollos porque según él lo insultó. Le gritó a una periodista de televisión por que no le gustó la forma como le preguntaba las cosas. Mandó a la cárcel a Quinto Pazmiño. Está obsesivamente agresivo contra la Familia Isaías. Se peleó contra los Prefectos. Agredió a la Asociación de Municipalidades del Ecuador. Metió preso a la alcaldesa de Dayuma y a varios Dayumeros a los que acusó de terroristas y los maltrató y también encerró. Cerró el paso a los miles de Guayaquileños en la Cadena. Se puso pendenciero con todas las Empresas Tercerizadoras. Denigró a la mujer Guayaquileña cuando se refirió como vieja pelucona a Margarita Arosemena. Pretendió arremeter contra la Junta de Beneficencia de Guayaquil para intervenirla. Se lanzó furibundo contra el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, diciendo que estaba quebrado. Vociferó a los cuatro vientos que la construcción del Aeropuerto de Quito era un atraco. Indirectamente le dijo asaltante al Alcalde de la Capital Gen. Paco Moncayo. Atacó al Consejo nacional de la Judicatura. Agravió e insultó a los habitantes de la zona residencial de Zamborondón de la ciudad de Guayaquil, a los que denominó pelucones. Denigró a los Miembros del Club de la Unión. Arremetió contra Fidel Egas. Demandó judicialmente al Director de Diario Hoy. Se opuso a la existencia de todos los colegios de profesionales del Ecuador. Se bronqueó contra los ecologistas que se opusieron a la pesca de los tiburones. Amenazó a los taxistas en la plaza de la independencia en Quito. Se ha peleado con la mayor parte de los funcionarios de su propio gobierno. Ha solapado a quienes más ha podido y están implicados en actos públicos de presunción de corrupción. Quiso quitar el nombre de Dios en la constitución.

Con estos antecedentes y muchísimos más que se me escapan, quisiera que ustedes califiquen en una forma objetiva y solo en base a los hechos expuestos y generados por él mismo; al revolucionario, democrático y pacífico líder del socialismo del siglo XXI.

A) El más grande estadista latinoamericano.
B) Candidato al premio Nobel de la paz.
C) Psicópata.
D) Personalidad agresiva/conflictiva incontrolable.
E) C y D

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La vieja pelucona

Por: Dr. Miguel Palacios Frugone

En psiquiatría hay una entidad patológica que se describe como estupidez relativa.

En ella se tipifica la conducta de las personas basada en la premisa de que un estúpido siempre tiene otros estúpidos relativos para que lo aplaudan.

El primer insultador de la patria ofendió públicamente a Margarita Arosemena Gómez Lince. Esta cobarde muestra de una falsa hombría, se ampara en la inmunidad que otorga un cargo que no merece tener por como lo utiliza. El verborreico pendenciero, ofende a las mujeres cuando arremete a través de Margarita a todas las ecuatorianas. Este jactancioso valentón por su posición, a insultado cual vulgar apocado a la mujer Guayaquileña, por el crimen de no pensar como lo hace el machote de las camisitas bordadas.

Sé que en la lucha política se puede llegar a la burla y al menosprecio de los rivales. Pero desde que yo era un niño, también sabía que los que insultaban o golpeaban a las mujeres se les llamaba maricas.

A todos los Guayaquileños de bien nos enseñaron a respetar a las mujeres y crecimos bajo la convicción de que a una dama jamás se la puede ofender de palabra y mucho menos de obra.

El que insulta a una mujer no es un varón, sino un invertido que abusa de su condición física mediante el uso de la fuerza o su poder, para denigrar a quien por su inferioridad anatómica o condición social, no puede responder con la misma fuerza a su agresor.

En la comisaría de la mujer en la ciudad de Guayaquil, existen miles de denuncias de agravios verbales como el sucedido. La legislación ecuatoriana protege los derechos inalienables de la mujer frente a la agresión de los abominables machos anormales. Ahora con lo sucedido, solo falta que el mandatario envíe a la asamblea un proyecto de ley que permita a los cobardes insultar y golpear a sus mujeres.

Estos individuos de tendencias oscuras, se olvidan que también tienen una madre y a veces las mismas son más viejas que quienes insultan.

Una de las explicaciones psicológicas para entender la causa de estos agresores y sus resentimientos hacia las mujeres, se da porque sus progenitores golpeaban a sus madres y desde niños se acostumbraron a ver la flagelación femenina como parte rutinaria de su crecimiento. Otra teoría dice que hay individuos que flagelan verbal o psíquicamente a las mujeres, por tener tendencias homosexuales y como las odian tanto; las insultan.

En un acto públicamente anti varonil, se ha ofendido a la mujer Guayaquileña.

Desde que yo era muy pequeño, mi padre, abuelo y tíos me enseñaron a defender el honor del sexo opuesto y castigar a cualquier costo a quien lo mancille.

!Que machazo es quien insulta desde una tarima teniendo a su alrededor un poco de estúpidos relativos para que lo aplaudan!

A este amujerado le advierto públicamente que tenga cuidado de insultar a cualquier mujer delante mío, porque me tendrá que responder como varón. Y que te quede claro, que lo mío no es bravuconada ni soy matón de barrio. Pero por eso mismo, si lo haces dime donde quieres, como quieres y como sea.

Eso sí; cuando te decidas responderme, espero que lo hagas solo y no protegido por la policía o los matones de tus hordas garroteras.

A lo mejor dirás que no te llego ni a tus hombros. Te recuerdo que cuando caen al suelo los grandotes, suenan más duro que los chicos.

Este insulto a la mujer es una cobardía y un menosprecio hacia todas las mujeres del Ecuador.

Solo personas de tendencia dudosa, tienen una mujerofobia tan marcada.

Si así agraden a las mujeres que no conocen, se imaginan ustedes cómo tratarán a su madre, esposa o hijas.

Los varones que consideramos a la mujer como el eje central de la creación, rechazamos la procacidad del belicoso de los bordados.

Todos; incluso los insultadores, provenimos de una madre, estamos casados con una mujer o tenemos hijas, tías y parientes mujeres.

Con lo sucedido, el calumniador del siglo XXI solo demuestra su verdadero yo. Tras una aparente fortaleza exterior, esconde debilidades que no puede controlar y las proyecta

El más grande ultrajador de la patria, grita y vocifera bascosidades, que solo son aplaudidas por un rebaño de estúpidos relativos que se ríen sin entender que en ese insulto a la vieja pelucona, también insultan a sus madres.


Carta a los guayaquileños

Por: Dr. Miguel Palacios Frugone

¿Qué les pasa?…Ustedes no eran así.
Los Guayaquileños de antaño no aguantaban tantas ofensas a nuestra ciudad. Para nuestros progenitores ser un Huancavilca era llevar en su fuero el espíritu indomable de la rebeldía.
Nuestros ancestros tumbaron gobiernos y lucharon contra las dictaduras. Su sangre se derramó en una ciudad rebelde y comprometida con la democracia. Los Guayaquileños de antes no aguantaban paro, como diría la gente de nuestro pueblo. Fuimos indómitos y nunca nos dejamos pisar de nadie. Ningún tirano osó atacar a Guayaquil. Nuestros guerreros labraron su propia historia por defender a Guayaquil.

Nuestra fortaleza ha puesto presidentes y derrocado tiranos. El coraje ha sido la característica del indomable espíritu que nos caracterizó. Cuando temblaba Guayaquil; también lo hacía la patria.

¿Qué les sucede ahora?… ¿en que se han convertido?
Nuestra rebeldía se limita a protestar alrededor de una jaba de cerveza. Tumbamos dictadores en la sobremesa del almuerzo. Gritamos con valentía frente a una sorda pantalla de televisor. Solo reclamamos en los velorios y las reuniones sociales.

Nos hemos vuelto sumisos y conformistas.
A nadie le interesa rebelarse contra el que nos ofende. Mucho menos arriesgar su comodidad esperando que sean otros los que nos defiendan.

Hablamos en contra del tirano, pero somos igualitos a él. Nos llenamos de bla, bla y nada más. Todo es palabrería y displicencia.
Veo con indignación que muchos tienen miedo.
! Hasta donde hemos llegado!…! terror por decir lo que pensamos y temor de actuar como debemos!
! Que desgracia!.. . No merecemos ser herederos de la garra legada por nuestros ancestros.
Imagino lo furiosos que han de estar nuestros próceres de Octubre. Nos hemos convertido en un manso y atemorizado rebaño. Nuestra bravura se ha cambiado en un conformismo cómplice.
¡Sacudámonos!
Volvamos a ser lo que fuimos… recuperemos nuestra identidad. Vamos a las calles. Olvidémonos del riesgo o las consecuencias. Si tenemos que recibir palo, bala o derramar nuestra sangre…! Pues hay que hacerlo!
Yo no tengo vocación de mártir ni ambición de muerto. Lo que deba hacer por Guayaquil, lo haré..
Sería una vergüenza dejar como legado la cobardía y el sometimiento. .

La sangre derramada por quienes nos precedieron exige la defensa de la ciudad. Debemos definirnos.
¿Somos Guayaquileños o cobardes subyugados ?
Yo por mi parte encontraré en la ofrenda de mi vida, la verdadera razón de mi existencia.


Carta al presidente Correa para saber por qué odia a Guayaquil

Por: Dr. Miguel Palacios Frugone

Le voy a decir lo que pienso con el derecho de poder expresar todavía lo que quiera y por tener usted la obligación de escuchar lo que yo diga, le guste o no, lo que le diga.

Dice que es Guayaquileño y sin embargo actúa como enemigo de Guayaquil.

No entiendo cómo; si pregona amar al lugar donde nació, ha propiciado su cercenamiento.

No comprendo cómo; a pesar de que públicamente dijo no estar de acuerdo con la firma del decreto para dividir a la provincia, lo firmó para consumar el atraco.

! Que generoso es con las tierras que no son suyas!

Debe haber odiado a la provincia desde muy pequeño.

Sólo de esa manera se justifica lo que ha hecho y también se comprende la sonrisa con la que se solazó en el jolgorio propio de quien ríe por haber consumado un acto de mutilación contra su propia sangre.

Por más que dé las explicaciones que sea, para los Guayaquileños será el Guayaquileño que regaló a su provincia por un puñado de votos.

Será el mandatario que impulsó a un grupo de incautos peninsulares, para que se repartan nuestra tierra cual carroña propia de un festín de buitres, mientras tres gallinazos vivarachos y una horda de criminales se restregaron su trasero y lo que creen tener por testículos, con el sagrado emblema azul y blanco de nuestra aguerrida ciudad de Guayaquil.

No entiendo cómo, usted que nos tiene intoxicados con la cancioncita patria, pueda gritar a los cuatro vientos que la misma rescata nuestros símbolos y sin embargo, permita que se roben nuestras tierras y denigren nuestro sagrado pabellón; que también debería ser el suyo.

Por más que busco las causas que pululan en sus adentros para tanto odio, no las encuentro.

Sus padres vivieron aquí. Usted nació en este suelo y pasó en él sus años infantiles recibiendo todo de la provincia que partió. Estudió en colegios Guayaquileños con Guayaquileños. Luego se benefició de la enseñanza secundaria y universitaria de la misma ciudad. Me imagino que alguna vez fue feliz y debió tener buenos recuerdos del lugar que le dio techo, alimentación, educación e identidad.

Le digo esto porque alguien que ha perjudicado tanto a su tierra y ataca obsesivamente de la manera que lo hace a su ciudad, solo puede hacerlo por dos causas: por estar demente o porque la odia.

Este incomprensible sentimiento de repugnancia hacia la perla del Pacífico, debe ser el producto de resentimientos profundos que trajo desde su infancia y con el tiempo ha incrementado.

A lo mejor creció frustrado por lo que siempre quiso y no tuvo. Me han dicho que vivió una infancia con privaciones afectivas. Creo sin embargo, por lo que sé de su madre, que ha sido una mujer ejemplar y maravillosa que trató de suplir toda la falta de afecto que tuvo que sobrellevar. Ahora también entiendo el porqué de su odio hacia los Estados Unidos, ya que ese país desmembró a su entorno y ese hecho lo hizo crecer con sentimientos de revanchismo. También comprendo su desagradecimiento con el lugar donde vivió y al que también desmembró de la misma manera como lo desmembraron a usted.

Solo en los desengaños propios de quien acumula sentimientos negativos ya sea por carestías o por andar buscando culpables de su infortunio, se puede explicar la tirria que le tiene a esta tierra.

Solo en los complejos de inferioridad se explican los complejos de superioridad de quien abusa del poder.

! Ojo!…Por si acaso piensa que soy pelucón, le cuento que no lo soy.

Y si cree que soy socialcristiano, le informo que nunca lo he sido, ni lo seré.

Soy un Guayaquileño hartado de sus atropellos a la ciudad de Guayaquil.

Estoy dispuesto a morir para impedir que destruya el lugar donde nací.

Me tiene sin cuidado que me encarcele o me inicie un juicio por decirle lo que pienso. Sé que hay mucha gente timorata por ahí, que le agacha la cabeza por que le tiene miedo.

Incluso hay Guayaquileños Guerreros de Madera, que con el silencio cómplice del que calla y otorga, prefieren no decir nada para no meterse en problemas con usted.

Por mi parte, no le temo.

Si quiere callarme tendrá que matarme y si piensa hacerlo le rogaría que lo haga usted mismo y no mande a otro para ello.

 

Lo que quiero dejarle bien claro, es que no va a destruir a la ciudad de Guayaquil ni a sus instituciones. ! No lo permitiremos!

Ha traicionado al lugar donde nació y del que tanto recibió. Guayaquil no necesita de personas que se ufanen de ser sus hijos, pero le hayan hecho el daño que usted le ha hecho.

Peor aún si cree que lo hecho justifica la terminación del partido socialcristiano. Si esa fue su verdadera razón, entonces no tiene nombre el rencor que debe albergar en sus adentros, para que haya desmembrado a nuestra tierra solo para conseguir un triunfo que a nadie le importa y a muchos nos tiene furiosos.

Solo los malos Guayaquileños carentes de gratitud y fervor cívico por su terruño, pueden lesionar lo que dicen tanto amar.

Usted tendrá un bien ganado puesto en la historia de la provincia del Guayas como el presidente que dividió y nos atacó cada vez que pudo, como solo podría haberlo hecho el enemigo más grande que ha tenido la gloriosa ciudad de Guayaquil.