Colombia pondrá en conocimiento de la OEA declaraciones de Correa contra Uribe

El Gobierno colombiano pondrá en conocimiento de la OEA las declaraciones del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en contra del mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, y descartó emitir una nota de protesta contra ese país, dijo hoy el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo.

El canciller señaló en diálogo con radio RCN que no hay ninguna cancelación de visitas del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, a Colombia porque todos los temas que debían tratar fueron abordados en una visita que él hizo a Washington.

“No encuentro novedades que merezcan algún comentario adicional de parte de la cancillería colombiana. De momento, no vamos a enviar una nota de protesta al Gobierno ecuatoriano, pero como hemos hecho en todo este tiempo, todas estas actuaciones las ponemos en conocimiento del secretario general de la OEA”, dijo.

Correa afirmó este sábado que no comprende el grupo de diálogo entre su país y Colombia, auspiciado por el Centro Carter, y ratificó que mantendrá la suspensión de la reanudación de las relaciones mientras Uribe este en el poder.

“Estos majaderos, que creen que todavía van a pisotear a Ecuador, como que fueran ellos los que ponen condiciones, dicen: Posponemos el intercambio de notas,”, señaló el mandatario.

Bogotá suspendió la reanudación de relaciones a nivel de encargados de negocios con Quito, por unas declaraciones que Correa dio el fin de semana pasado a un diario argentino, en donde reiteró en sus críticas contra Colombia.

“Ustedes posponen la reanudación de relaciones, nosotros las suspendemos indefinidamente”, subrayó.

Haciendo una señal con la mano en su frente, Correa dijo que “estamos hasta acá de las burlas del presidente Uribe al pueblo ecuatoriano” y recordó los siete años de aspersiones aéreas con el herbicida glifosato “desde aviones norteamericanos” en la zona fronteriza entre Ecuador y Colombia.

El Gobierno ecuatoriano sostiene que el herbicida con el que fumigó Colombia las plantaciones de coca en su territorio atravesó la frontera arrastrado por el viento y afectó a personas y dañó cultivos lícitos.

Quito rompió relaciones diplomáticas con Bogotá dos días después de que tropas militares colombianas adelantaran un operativo en territorio ecuatoriano contra un campamento de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En esa operación militar murió el “número dos” de esa guerrilla, “Raúl Reyes” y 25 personas más.

Fuente El Comercio.com

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Ecuador presenta condiciones ante la OEA

Ecuador presentó ante la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) las condiciones que deben prevalecer para poder reanudar las relaciones diplomáticas con Colombia.

El ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Gustavo Larrea, se reunió con la delegación de la OEA en Quito y tras el encuentro expresó que “ha manifestado sus criterios de condiciones para el restablecimiento de las relaciones”, aunque no dio detalles.

También dijo que el organismo hemisférico expresó su voluntad de continuar su papel mediador cuya dirección está a cargo del secretario general, José Miguel Insulza.

A puerta cerrada

La misión del organismo también se reunió a puerta cerrada con la canciller de Ecuador, María Isabel Salvador.

Al frente de la misión de la OEA está el diplomático boliviano Víctor Rico, quien afirmó que su prioridad es “restablecer la confianza y el diálogo entre las dos partes”.

Lea: Colombia “no da señal coherente”

Rico además sostendrá encuentros con el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, y el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante.

El pasado 17 de marzo la OEA adoptó una resolución donde se rechazó la incursión de Colombia para atacar un campamento de la guerrilla de las FARC y como consecuencia de esa resolución el organismo recibió el mandato de elaborar un informe.

En todo caso, las relaciones entre Colombia y Ecuador han seguido deterioradas luego de confirmarse la muerte de un ecuatoriano en esa incursión y tras informarse que un helicóptero ecuatoriano sobrevoló el espacio aéreo colombiano semanas después del incidente.

Además, Ecuador presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia la semana pasada por el impacto de las fumigaciones de plantíos de hoja de coca con glifosato en la frontera entre los dos países.

En una entrevista con BBC Mundo, la canciller de Ecuador afirmó que todavía estaban a la espera de señales apropiadas desde Colombia para restablecer los vínculos diplomáticos.

Salvador se refería a las distintas versiones que han dado altos funcionarios de Colombia sobre lo que realmente ocurrió durante la incursión militar al campamento de las FARC.

Fuente BBC Mundo

Las FARC hayan refugio en Ecuador

El norte de Ecuador se ha convertido en santuario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Testimonios de ex combatientes y el contenido de los ordenadores intervenidos a la guerrilla en la operación militar que acabó con la vida de su número dos, Raúl Reyes, a los que ha tenido acceso EL PAÍS, revelan nuevos detalles sobre la colaboración ecuatoriana con las FARC.

Gracias a las redes de corrupción entretejidas con autoridades locales y militares, el grupo armado ha establecido, aseguran fuentes militares colombianas, al menos ocho campamentos estables, desde donde lleva a cabo tráfico de armas, transporte de drogas y adoctrinamiento de las poblaciones. “Toda la zona fronteriza es segura en el lado ecuatoriano”, cuenta Miguel, un ex guerrillero que conoce el terreno por haber sido mando medio del Frente 48 de las FARC durante 10 años y acogido ahora, como miles de sus compañeros, a un programa de reinserción.

“Hacemos nuestros campamentos en fincas y nos abastecemos en las comunidades. Altos mandos militares nos apoyan con la logística, con armamento, carpas y uniformes. En el Frente 48 llevamos uniformes ecuatorianos, porque es más fácil que esperar a que el Secretariado los mande desde Colombia”, afirma el ex guerrillero Miguel, miembro de la seguridad de Raúl Reyes que abandonó recientemente la lucha armada y vive en la clandestinidad cerca de Bogotá.

Los guerrilleros se mueven por el norte de Ecuador en camionetas, como ha constatado un funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA), que expresaba en privado el desconcierto que le provocó cruzarse en comedores del área fronteriza con miembros de las FARC perfectamente pertrechados.

El gran proveedor de la guerrilla es Patricio González, poderoso traficante de armas ecuatoriano que colabora con las FARC desde hace 25 años. “Los generales ecuatorianos con los que trabaja Patricio le venden una parte de las armas que debían ser destruidas” asegura Miguel. “Alguna vez el armamento llegaba en contenedores desde el puerto de Guayaquil”.

En este territorio liberado, la guerrilla ha establecido corredores para el transporte de cocaína, principal fuente de financiación. “Desde Putumayo entran las camionetas cargadas con pasta base, que preparan los campesinos, y por carreteras ecuatorianas siguen hacia el oeste e ingresan de nuevo en Colombia por Nariño, donde están los laboratorios. Luego la droga vuelve a salir por Ecuador, hacia la costa”, dice Miguel. El antiguo guerrillero no tiene pelos en la lengua y lanza gravísimas acusaciones contra las autoridades ecuatorianas que el Gobierno de Quito ha negado reiteradamente.

Gracias a las “mensualidades” que reciben de las FARC, asegura Miguel, las autoridades locales hacen la vista gorda. “Los jefes de la policía avisan a los retenes para que nos dejen pasar. En El Carmelo, en el cruce de la frontera, hay una base del Ejército ecuatoriano que controla la carretera. Y también están comprados”.

“Hemos detectado 11 campamentos en suelo ecuatoriano”, dice una fuente de la inteligencia colombiana. “Ocho grandes, con talleres, polvorines y pistas de entrenamiento en la zona del río San Miguel, y tres más pequeños por el río Putumayo”. Las ocho bases permanentes (Rancherías, San José, El Arenal, La Isla -donde Raúl Reyes vivió dos años-, El Limón, La Escalera, Farfán y Puerto Mestanza) jalonan la frontera norte de Ecuador de este a oeste.

Desde esa retaguardia, Colombia ha sufrido 39 ataques de las FARC desde 2004. Uno de ellos causó la muerte de 22 soldados en la localidad de Teteyé. “Hemos entregado 16 informes a la Comisión Binacional para Asuntos Fronterizos, y ocho más a la cancillería ecuatoriana, sobre la presencia de las FARC en su suelo”, dice un alto funcionario colombiano. “Ellos lo niegan o, simplemente, no responden”. Bogotá dice entender ahora esa actitud. Esa mina que es el ordenador de Raúl Reyes ha desvelado las relaciones políticas sostenidas por las FARC con el Gobierno de Quito al más alto nivel. El número dos de la guerrilla da cuenta de dos reuniones, el 18 de enero y el 28 de febrero de este año (dos días antes de su muerte), con emisarios del presidente Rafael Correa. Uno de ellos es su ministro de Seguridad, Gustavo Larrea. El presidente ecuatoriano propone reunirse con los mandos de la guerrilla en Quito, establecer “coordinaciones sobre la frontera binacional”, contrarrestar los efectos del Plan Colombia contra el narcotráfico con denuncias de las fumigaciones, “cambiar a los mandos de la fuerza pública” hostiles a la guerrilla… Se trata de neutralizar al presidente colombiano, Álvaro Uribe, representante “de la Casa Blanca, las multinacionales y las oligarquías”.

La indignación de Correa por el ataque colombiano contra la base de Reyes se volvió virulencia cuando esos dos correos salieron a la luz el pasado martes. Llamó “mentiroso e insolente” a Uribe y dijo que asociarle a él con las FARC era “una desfachatez”. Luego justificó la presencia de la guerrilla con los desvelos de su Gobierno por lograr la liberación de los secuestrados.

El problema, ha dicho Correa, es que Colombia no cuida sus fronteras. “El Gobierno de Ecuador se niega a establecer mecanismos de cooperación. Con Perú tenemos patrullas conjuntas en los ríos, y allí no hay problemas de campamentos. Con Ecuador quisimos hacer lo mismo, y ha sido imposible”, dicen en Bogotá. Para compensar, Gustavo Larrea, el ministro de Seguridad ecuatoriano, ha propuesto la interposición de cascos azules de la ONU entre ambos países.

[Para la comisión especial de la OEA, que visitó el lunes la frontera, no hay duda de que Ecuador necesita de ayuda internacional para mantener el control de su frontera con Colombia, informa desde Quito Daniela Creamer. “Ecuador requiere de cooperación para lograr un control efectivo”, dijo José Miguel Insulza, secretario general del organismo.]

Fuente Diario elpais.com

Gobierno ecuatoriano pidió a Colombia copia de los documentos encontrados en el computador de Raúl Reyes

La cancillería confirmó hoy que a través de la embajada de Argentina en Bogotá, los representantes ecuatorianos solicitaron a Colombia que proporcione copias digitales e impresas de los documentos encontrados en las computadoras supuestamente pertenecientes a ‘Raúl Reyes.

La entrega de este material al presidente Rafael Correa le fue ofrecida por el presidente Álvaro Uribe en la reunión de jefes de Estado del Grupo de Río. Sin embargo hasta el momento no se ha efectuado.

El Gobierno solicitó información sobre el hardware incautado, características técnicas así como también el software y los servidores de correo empleados para la transmisión de datos.

Dentro de la petición de Ecuador consta la solicitud de un informe sobre las circunstancias en que el material fue aprendido con los respaldos documentales pertinentes y la metodología aplicada por las autoridades colombianas para analizar las computadoras y sus contenidos.

La Policía Nacional rechazo información del diario español El País

La Policía Nacional rechazó hoy de manera directa la información difundida en el Diario español El País, en el que se la relaciona con las FARC, así lo anunció el director de operaciones de la Policía, general Ángel García.

García además advirtió que jamás existió ningún tipo de relación con este grupo irregular del vecino país, ni con ningún otro grupo guerrillero.

Fuente elcomercio.com

Presidente ecuatoriano introduce crisis en Cumbre del Grupo de Río

Santo Domingo, 7 mar (PL). La crisis por el ataque la semana pasada del ejército colombiano contra Ecuador fue introducida hoy en la XX Cumbre del Grupo de Río por el presidente de ese país, Rafael Correa.

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Esta es una cuestión de suma gravedad, emergencia y urgencia, dijo Correa en su turno de dirigirse a los restantes mandatarios asistentes al cónclave, que se inició hoy.

Antes, a su llegada a la sede del encuentro, Correa adelantó que el encuentro “es un buen escenario para discutir el conflicto (…) esperamos una respuesta satisfactoria de Colombia y el compromiso de que nunca más violará la soberanía de nuestro país”.

También manifestó la necesidad de que el gobierno de ese país asegure que no va a violar la soberanía de otros estados bajo el pretexto de perseguir el terrorismo.

El mandatario anfitrión, Leonel Fernández, aceptó la propuesta de Correa y dio por abierto el debate tras la aprobación de los textos programados para debatir en el encuentro.

Una declaración de apoyo a la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas, Falkland para el Reino Unido, que las ocupa, el ingreso de Haití y Guyana y una declaración de Solidaridad con los estados miembros azotados por desastres naturales el año pasado.

El sonido de la exposición de Correa fue cortado por “razones de protocolo”, según los encargados de la sala de prensa.

Fuente Prensa Latina

Inicia XX Cumbre del Grupo de Río marcada por crisis andina

El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, inauguró hoy la XX Cumbre del Grupo de Río, la cual está marcada por la crisis que enfrenta a Ecuador, Colombia y Venezuela.

La crisis obligó a hacer ajustes en la agenda del evento, incluso Fernández se refirió a “las deplorables circunstancias que han conducido a la crisis y las actuales tensiones entre Ecuador y Colombia”.

Sostuvo que el Grupo de Río debe servir para promover un entendimiento entre Ecuador y Colombia y mantener “los elevados principios que nos obligan hacer cuanto esfuerzos sean necesarios para mantener a nuestro continente como región de paz y solidaridad”.

“Las preocupaciones que hemos tenido ante los eventos deben ser transmutadas en acciones que procuren la reiteración de nuestras obligaciones con los principios fundamentales del Derecho internacional”, señaló.

Fernández confió en que la cumbre se “oriente a la reducción de las tensiones, a evitar la extensión de la crisis a otras esferas y a propiciar la búsqueda de una solución propia a este conflicto”.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió a su vez al anfitrión iniciar las discusiones sobre “el gravísimo problema” que generó Colombia en toda la región de Latinoamérica.

“Con todo respeto señor presidente, sugiero que empecemos con el gravísimo problema originado por el gobierno colombiano, no en la región andina, sino en toda la región latinoamericana”, dijo Correa.

La cumbre, cuya agenda en un principio estaba diseñad para abordar temas de energía, desastres naturales y desarrollo, se presenta ahora como un escenario en el que se debatirá la crisis entre los tres países suramericano.
Fuente La Crónica

Tambores de guerra

Por Carlos Jijón

Según informa la encuestadora Cedatos, el 80% de los ecuatorianos aprueba las acciones tomadas por el presidente Rafael Correa en la crisis diplomática surgida a raíz de la incursión, en territorio ecuatoriano, de un comando del Ejército colombiano para ejecutar al número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. No quiero ser “contreras”, pero yo discrepo. Y como sostengo que, a diferencia de los políticos, los periodistas no necesitamos sostener nuestros razonamientos en la popularidad, voy a permitirme razonar mi disenso.

Nadie podría negar que Colombia violó la soberanía del Ecuador al matar al enemigo numero uno de sus ciudadanos en nuestro territorio. Pero el Ecuador no rompió relaciones con el Perú ni en los aciagos días de la guerra del Cenepa, ni en la de Tiwintza. En esos momentos oscuros, la aviación peruana bombardeaba nuestros destacamentos militares, nuestros muchachos regresaban en cajones de madera o mutilados, pero ni expulsamos al embajador del Perú, ni mucho menos rompimos relaciones. Quizás debimos hacerlo. Señalo el hecho para evidenciar lo que a mi juicio es ahora una exageración.

Colombia no es un enemigo del Ecuador. Creo que todos estamos claros que, si bien bombardeó posiciones ecuatorianas la madrugada del sábado, su objetivo no era el Ecuador, sino una base de las FARC asentada en nuestro territorio. No hay un solo muerto ecuatoriano. Por supuesto, no tenían derecho a bombardear el territorio y menos a incursionar en él para llevarse los cadáveres sin el consentimiento del jefe de Estado. Pero expulsar al embajador, con una protesta enérgica ante los organismos internacionales parecía suficiente con una nación a las que nos une tales lazos históricos. Romper relaciones, al extremo de enviar tropas a la frontera, es una evidente exageración.

Durante años he sostenido en esta columna la tesis de que el Ecuador no debe involucrarse en el conflicto colombiano. Aunque la defensa de principios como la democracia y la libertad me ubican en el bando contrario al de las FARC, siempre he pensado que no teníamos por qué dejarnos arrastrar por Colombia en una guerra contra la guerrilla. Nunca imaginé que íbamos a terminar moviendo las tropas, no contra las FARC, sino en contra de Colombia. Ni que íbamos a alinearnos en la misma política internacional de un jefe de Estado que ha pedido un minuto de silencio en honor al líder de una guerrilla que mantiene encadenada en la selva, junto a centenares de inocentes a los que han secuestrado a una mujer que no ha cometido delito alguno.

Así que lamento no sumarme al pedido de unidad hecho por el señor Presidente de la República, porque no encuentro que estemos ante un peligro para la seguridad nacional, sino ante una diferencia ideológica entre dos jefes de Estado. Y para eso no se movilizan las tropas.