Entre orgasmos y defenestraciones

Autor Dr. Miguel Palacios F.

Un país estable tiene que asegurar a sus ciudadanos ciertas garantías mínimas de convivencia. Los regímenes democráticos deben respetar el libre pensamiento de las personas; tienen que darle igualdad de oportunidades a los ciudadanos y sobre todo deben garantizar el respeto irrestricto a su constitución: Se debe respetar a como dé lugar la autonomía entre los organismos que conforman el poder del estado. La perfección del convivir democrático, radica en el equilibrio entre los poderes institucionales. Cada función debe mantener una independencia inviolable y tiene que regirse por sus propias normas, las que deben estar determinadas por la constitución.

Por esas razones, lo acontecido en la Asamblea Constituyente al pretender hacer un mandato para destituir a diecisiete jueces, constituye un acto demencial que traduce un objetivo dictatorial, cuyo propósito es la obtención del control totalitario del Ecuador. Esta falta de respeto hacia nosotros, se la camufla bajo un ropaje democrático hecho por una mayoría que se cree la dueña de la patria. Los asambleístas; muchos de ellos con dudosa capacidad intelectual y escuálidos conocimientos, están convencidos de ser semidioses con poderes omnímodos y facultados para hacer lo que les da la regalada gana con nuestro país.

Los constituyentes de alianza país, creen que la nación debe estar sometida a sus caprichos y berrinches, porque se sienten infalibles y creen ser los únicos que saben lo que la patria necesita.

Sin embargo es tan mala la calidad de los asambleístas que tenemos, que la mayor parte no tiene títulos académicos, ni experiencia jurídica y peor laboral. Son una gallada de N.N. improvisados que se cobijaron en la euforia electorera de un partido nuevo para hacer mandatos inconstitucionales, que solo generan nuevos mandatos inconstitucionales para corregir los mismos pésimos mandatos inconstitucionales.

Solo a la escasez neuronal encontrada genéticamente en algún cerebro intelectualmente vacío pero lleno de aire, se le puede ocurrir proponer como aspecto fundamental de la república del Ecuador, hacer un mandato constitucional para garantizar el orgasmo femenino dentro de una relación sexual. Esto que parece cosa de risa, de locos o de incapacitados mentales, provoca coraje al ver la paupérrima condición intelectual de los que ahora se creen los únicos súper inteligentes padres de la patria.

Otra cosa insólita pero mucho más peligrosa, es el pretendido mandato de la remoción de los jueces de la corte suprema de justicia: Solo a un anarquista con intensiones dictatoriales protervas, se le puede ocurrir tratar de concretar semejante despropósito, que traduce en el fondo el ego hipertrofiado y la auto titulación de sentirse un Dios todopoderoso e infalible que puede hacer lo que le da la gana. Este hecho audaz y mal intencionado, pretende violar una constitución que lo prohíbe y los asambleístas deberían mejorar. Incluso es cuestionable la autoridad moral de quien lo pretende, ya que en el diario Hoy salen más de diez acusaciones y juicios por peculado contra quien es el mentalizador de esta estupidez relativa propia de un Hitler criollo del siglo XXI.

La calidad académica y moral de algunos de los asambleístas es misérrima. Individuos prepotentes llenos de juicios penales o civiles, denuncias, acusaciones graves y sobre todo con una incapacidad radical no mejorable para el cargo que transitoriamente por equivocación del pueblo hoy desempeñan. Sus horrores y errores nos obligan a pensar que el país está en manos de una horda irresponsable, cuya única meta es hacer lo que creen que solo ellos lo saben, en nombre de la falsa democracia del socialismo del siglo XXI.

Fuente Desde mi Trinchera

Católicos deben enfrentar “revolución cultural” del partido socialista

MADRID, 14 Abr. 08 / 08:25 pm (ACI).- El Arzobispo Emérito de Pamplona y Obispo Emérito de Tudela, Mons. Fernando Sebastián, destacó que los católicos en España deben hacer frente a la revolución cultural” que pretende realizar en el país el PSOE; con el anuncio de Dios.

Así lo indicó recientemente en la inauguración del Encuentro Madrid 2008, realizado bajo el lema “La verdad es el alimento de la vida“. En entrevista concedida a la cadena COPE, el Prelado señaló que “hoy en España los católicos necesitamos tomar conciencia de que somos capaces de sostener un tú a tú con el mensaje de la cultura del actual partido socialista que pretende una revolución cultural”, y precisó que “no somos la oposición del PP sino la Iglesia de Jesús”.

Tras destacar que “afortunadamente nuestra fe no depende de la política”, el Arzobispo señaló que una de las cosas que hay que hacer es poner a los políticos “en su sitio” y recordarles que no se puede legislar todo lo que se les ocurra.

Para el Prelado “el mundo está regido por el principio del placer” y para hacerle frente y vivir en la verdad, hay que recuperar la mundanidad de nuestro sujeto, es decir, “no existimos solos sino existimos en el mundo”. El origen de ello, remarcó, es “el no reconocimiento de Dios“.

En opinión de Mons. Sebastián “hace falta anunciar a Dios, recuperar la noción de creación. No comprendo cómo se puede ser feliz sin poder asomarse al mundo entero”.

Fuente Aciprensa

Tambores de guerra

Por Carlos Jijón

Según informa la encuestadora Cedatos, el 80% de los ecuatorianos aprueba las acciones tomadas por el presidente Rafael Correa en la crisis diplomática surgida a raíz de la incursión, en territorio ecuatoriano, de un comando del Ejército colombiano para ejecutar al número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. No quiero ser “contreras”, pero yo discrepo. Y como sostengo que, a diferencia de los políticos, los periodistas no necesitamos sostener nuestros razonamientos en la popularidad, voy a permitirme razonar mi disenso.

Nadie podría negar que Colombia violó la soberanía del Ecuador al matar al enemigo numero uno de sus ciudadanos en nuestro territorio. Pero el Ecuador no rompió relaciones con el Perú ni en los aciagos días de la guerra del Cenepa, ni en la de Tiwintza. En esos momentos oscuros, la aviación peruana bombardeaba nuestros destacamentos militares, nuestros muchachos regresaban en cajones de madera o mutilados, pero ni expulsamos al embajador del Perú, ni mucho menos rompimos relaciones. Quizás debimos hacerlo. Señalo el hecho para evidenciar lo que a mi juicio es ahora una exageración.

Colombia no es un enemigo del Ecuador. Creo que todos estamos claros que, si bien bombardeó posiciones ecuatorianas la madrugada del sábado, su objetivo no era el Ecuador, sino una base de las FARC asentada en nuestro territorio. No hay un solo muerto ecuatoriano. Por supuesto, no tenían derecho a bombardear el territorio y menos a incursionar en él para llevarse los cadáveres sin el consentimiento del jefe de Estado. Pero expulsar al embajador, con una protesta enérgica ante los organismos internacionales parecía suficiente con una nación a las que nos une tales lazos históricos. Romper relaciones, al extremo de enviar tropas a la frontera, es una evidente exageración.

Durante años he sostenido en esta columna la tesis de que el Ecuador no debe involucrarse en el conflicto colombiano. Aunque la defensa de principios como la democracia y la libertad me ubican en el bando contrario al de las FARC, siempre he pensado que no teníamos por qué dejarnos arrastrar por Colombia en una guerra contra la guerrilla. Nunca imaginé que íbamos a terminar moviendo las tropas, no contra las FARC, sino en contra de Colombia. Ni que íbamos a alinearnos en la misma política internacional de un jefe de Estado que ha pedido un minuto de silencio en honor al líder de una guerrilla que mantiene encadenada en la selva, junto a centenares de inocentes a los que han secuestrado a una mujer que no ha cometido delito alguno.

Así que lamento no sumarme al pedido de unidad hecho por el señor Presidente de la República, porque no encuentro que estemos ante un peligro para la seguridad nacional, sino ante una diferencia ideológica entre dos jefes de Estado. Y para eso no se movilizan las tropas.

Sobre La Comunicación

La democracia depende que los ciudadanos formen sus opiniones en un ambiente exento de condiciones

Por Cesar Montufar

La democracia no solo depende de que los ciudadanos puedan elegir a sus representantes en las urnas sino de, al menos, dos condiciones adicionales más complejas. Por un lado, de que los representantes rindan cuentas de sus acciones y de que los ciudadanos puedan formar sus opiniones y preferencias sobre asuntos públicos en un ambiente exento de condicionamientos y coacción. Empero, la existencia de elecciones plenamente democráticas y de procesos efectivos de rendición de cuentas depende en gran medida del tercer factor: de que la sociedad pueda contar con una opinión pública no condicionada por intereses específicos, en donde los ciudadanos puedan formar libremente su pensar y voluntad política.

Solo así se ejercerá sin cortapisas la libertad de pensamiento y de expresión. De qué sirve tener elecciones, si estas no expresan las preferencias reales de los electores; si los sujetos políticos han generado estrategias publicitarias que impiden el ejercicio libre de la conciencia de los votantes. Igualmente, tampoco habrá rendición de cuentas si las autoridades, haciendo uso ilegítimo de recursos públicos, bombardean cotidianamente a los ciudadanos buscando su respaldo con base en campañas publicitarias con rasgos totalitarios.

Esta reflexión, a propósito del debate en la Asamblea respecto a los medios de comunicación. Partiendo de la premisa de que no corresponde al Estado, peor al Gobierno, establecer ningún sistema de control o regulación de la libertad de expresión y de que la única regulación valedera a los medios es la que realizan los lectores, oyentes y televidentes, sí resulta importante en el Ecuador establecer salvaguardas normativas que impidan que determinados grupos de presión o de interés (estatales o privados), que por lo demás tienen también el derecho a expresar sus posiciones, ejerzan una influencia desproporcionada en la formación de la opinión pública y obstaculicen que los ciudadanos sean convenientemente informados.

En la Asamblea se está pensado en dos soluciones: 1) Evitar la concentración de concesiones y frecuencias en manos privadas, alternativa que suena viable y que puede dar resultado sin lesionar derechos fundamentales y más bien democratizando el acceso a las mismas, y 2) Regular la posibilidad de que los propietarios de medios tengan intereses en otros negocios, lo cual no es en sí mismo un problema si es que no incide en sus agendas informativas y si es que lo medios no adoptan medidas para separar lo comercial de sus políticas de comunicación.

Por ello, en este segundo tema la salida, antes que la prohibición, es la transparencia de intereses y las políticas de buena comunicación. Pero el tema no se agota en la regulación a los medios privados. Se requiere también una regulación fuerte de la propaganda y publicidad gubernamental. El Ecuador ha padecido y padece del abuso y el peculado de autoridades que destinan muchos recursos para campañas publicitarias dirigidas a comprar apoyo ciudadano siendo que los espacios gubernamentales solo deberían servir para informar y no para proselitismo. En esa misma línea, se debe regular a los medios públicos para que no se conviertan en instrumento político del gobernante de turno y puedan realmente ser un medio alternativo de expresión ciudadana.


Fuente El Comercio.com

Odio e hipocresía

Por Carlos Vera Rodríguez

El ambiente creado por Correa con su bilis semanal y amargura cotidiana –inexplicables cuando la mayoría se le tiende y la ‘popularidad’ se sostiene- me recuerda las historias que me contaban exilados chilenos a principios de los setenta en Quito: primero, fueron hijos de empresarios opuestos a Salvador Allende, a quienes conocí en la secundaria del Colegio Americano; después, artistas entrevistados en “En Directo”, como el célebre “Pin Pon” (Jorge Guerra), perseguidos por Pinochet. No había matices: veían a Chile en blanco y negro. Amaban u odiaban. Contaban incluso cómo familias enteras se partieron por la disputa ideológica que las dividió mediante un discurso redentor y otro tremendista –ambos equivocados en distinto grado-, los cuales crearon heridas hasta hoy purulentas, a pesar de miles de desaparecidos (¿es menos grave si fueron menos de las cifras oficiales?), un referéndum, una concertación, cuatro gobiernos sucesivos progresistas, el ex dictador muerto y muchos de sus cómplices sancionados. Subsisten el odio y la hipocresía impregnados por un bárbaro.

Aquí solo tenemos un déspota, pero los síntomas empiezan a ser iguales: ya no se puede discutir sino que uno debe alinearse. Cuando algo de razón se le reconoce a Correa, uno se “acobarda”; algún mérito al otro, “áulico” de Nebot. Polarizarnos es la consigna. Partirnos quiere el gobernante, prevalido de una población todavía ajena a lo perjudicial de su fanatismo, muy distante del verdadero socialismo, al cual ha pisoteado y desfigurado, ¡gran favor a la izquierda que dice reivindicar!

Ese es el legado más nefasto del Presidente de la República en estos tiempos, ensañado especialmente con mujeres como Cynthia Viteri, cuya declaración de agosto del 2006 en “Contacto Directo” sacó de contexto (práctica exclusiva de la “prensa corrupta”) para presentarla como partidaria de la provincialización de Santa Elena cuando en realidad planteó resolver ese reclamo vía autonomías. Igual falseó la declaración de Impuesto a la Renta en María Gloria Alarcón: dijo que pagó USD 7. ¡Al verificar el año en cuestión fueron 7 000!

Allá los empresarios que le creyeron el martes. Escuchen la queja del padre de Guadalupe Larriva, con cuyo nombre se llena la boca; si a una familia azotada por la muerte le falló, ¿a quién le cumple?

A quien destila odio y procede con hipocresía no se le pueden festejar aciertos aislados. Apena no aplaudir la actitud soberana de la Canciller al negarse a un ejército conjunto con Chávez para enfrentar al imperio. De nada vale una gran cena con cianuro en el postre.

Tampoco valen por eso los esfuerzos salteados de la Asamblea por remendar el sistema con mandatos y leyes cuando el encargo fue tejer primero un manto de legitimidad –léase Constitución democrática- y no una colcha de bregué. Consumirán tres de los seis meses en lo secundario. Antes la amenaza constante del Perú era un detente para la escisión y el resentimiento nacional. Ahora no hay antídoto. El hombre llamado a unirnos solo destila veneno. Eso no genera cambio y peor consensos mínimos. Nada va a rectificar porque todo cree hacerlo bien. Un genio infalible puede hacer más daño que un corrupto vulnerable. Parecía increíble… hasta hoy.


Fuente ElComercio.com

La Economía chilena 2007-2008

por Ángel Soto

Ángel Soto es Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes (Chile).

El inicio del 2008 no ha sido auspicioso para la economía chilena. Con nostalgia se comienza a hablar del modelo chileno, que hoy más bien podría ser objeto de estudio para historiadores que ejemplo a seguir en la región. Efectivamente, al 7,8% de inflación 2007 —que sorprendió hasta las proyecciones más pesimistas de los economistas al registrar la inflación más alta de los últimos 12 años— se suma un crecimiento de sólo un 4,8%, muy por debajo de las expectativas planteadas a comienzos del año pasado. En materia de transparencia, se descendió del puesto 20 al 22. En competitividad mundial se bajó del lugar 23 al 26, a lo que se suman caídas en rankings de competitividad minera y tecnológica.

Mientras tanto, la semana pasada la bolsa chilena cayó 15,22% registrando la mayor baja desde la crisis asiática. Si bien esta caída se debe en parte importante a la baja de las ventas minoristas en Estados Unidos y las pérdidas de Citigroup que hicieron caer los mercados mundiales, también es una señal de alerta para una estancada economía chilena. Situación preocupante no sólo por lo que ello significa para este subdesarrollado país, sino porque la duda es ¿cómo impactará a esta nación la recesión norteamericana?

Hay quienes piensan que la diversificación de la economía chilena servirá para amortiguar el impacto sin que golpee el crecimiento, y le afecte sólo en la medida que el precio del cobre caiga al igual que los términos de intercambio. En ese sentido, sí debe reconocerse que las políticas macroeconómicas y la sólida situación patrimonial de la banca chilena como sus niveles de solvencia y liquidez externa le permitirán enfrentar el ajuste a las nuevas condiciones financieras internacionales.

Sin embargo, más allá de este análisis “técnico” lo concreto es que la situación para el 2008 no se ve muy auspiciosa. El denominado “segundo tiempo” del gobierno de Bachelet tiene un escenario complicado, especialmente si consideramos las predicciones de inflación, precio del petróleo y crecimiento que acaba de entregar el Banco Central.

El instituto emisor rebajó el cálculo de crecimiento del PIB entre un 4,5% a un 5,5% para el 2008, se estimó que el petróleo se encarecerá hasta los U$93, el cobre promediará los U$2,95 y la proyección de inflación es del 4,5%.

Asimismo, el gobierno ad portas de dos años electorales —municipales 2008 y presidenciales 2009— se verá más inclinado al gasto, por lo cual las presiones inflacionarias aumentarán.

¿Qué puede desatar lo anterior? tal como señalan analistas consultados por la revista Qué Pasa, que si la inflación sube demasiado e impacta —como lo está haciendo— en el bolsillo de la gente, resurgirán las demandas salariales a las que se sumarán los resultados que entregue la Comisión de Equidad.

El escenario es complejo y no hay luces claras por dónde encontrar una salida. El nuevo cambio de gabinete debilitó al Ministro de Hacienda Andrés Velasco, quien de paso ha defraudado con su desempeño ministerial dadas las altas expectativas que debido a su currículo avalaban su nombramiento.

Desde la oposición se proponen medidas que ayudarían a salir adelante: avanzar en reformas microeconómicas, aumentar la flexibilidad del mercado laboral, rebajas de impuestos, en definitiva, un retorno a la libertad económica que proyecto a Chile como modelo. Sin embargo, el gobierno hace oídos sordos, ha tenido una regresión en materia de ideas económicas y hoy, enfrascado en una crisis concertacionista, más parece empeñado en buscar fórmulas que le permitan mantenerse en el poder que proyectar a Chile por la senda del desarrollo.

Publicado por Elcato

El próximo período Presidencial del Ecuador….. ¿Podría ser ocupado por una mujer?

Por Raúl Kollmann
Más de la mitad de los ciudadanos optaría por votar a una mujer antes que a un hombre, suponiendo que los dos piensen políticamente igual y tengan idénticos apoyos. Ante las candidaturas presidenciales de Cristina Fernández de Kirchner y Elisa Carrió no hay una respuesta categórica sobre si, hoy en día, es una ventaja o un obstáculo ser mujer y candidata, pero los datos muestra una cada vez mayor predisposición a los liderazgos femeninos. Página/12, a través de la consultora Analogías, decidió sondear la visión que tienen los ciudadanos ante las candidatas y, sobre todo, frente a la eventualidad de que lleguen a gobernar. Un 60 por ciento cree que en la sociedad hay discriminación de la mujer, pero una proporción aún mayor, casi el 80 por ciento, afirma que es una renovación, un hecho positivo, la creciente intervención de la mujer en la política.

Las conclusiones surgen de un estudio realizado para este diario por Analogías, la empresa que conduce Analía Del Franco. En total, fueron entrevistadas 400 personas a lo largo de la semana pasada, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. La encuesta se hizo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

“Hace diez o más años los reparos a las candidaturas de mujeres eran muy grandes”, señala Del Franco. “Es seguro que para el 60 o 70 por ciento constituía un obstáculo ser mujer para ganar una elección. Hoy, la gente nos ha contestado que se trata de una renovación. Creo que tiene que ver con una evolución general dentro de la sociedad. La proporción de mujeres que son jefas de hogar es altísima, la participación de mujeres en todas las áreas de la vida pública, el rol que juegan en la mayoría de los trabajos hace que las candidaturas presidenciales de Cristina Kirchner y Carrió ya no sean algo descolgado. Era inevitable que esto llegara a la política. Además, tenemos una presidente mujer en Chile, una primera ministra en Alemania y una mujer que casi gana las elecciones francesas. En nuestro país mismo, Fabiana Ríos acaba de quedarse con la gobernación de Tierra del Fuego. No se trata de un puesto legislativo sino ejecutivo. Alguien podrá argumentar que las dos fuerzas que presuntamente eran mayoritarias actuaron muy mal en Tierra del Fuego y eso le permitió el triunfo a Ríos. Es así. Pero si hubiera una gran objeción a la capacidad de la mujer de gobernar, no se habrían inclinado por ella.”

–Jaime Durán Barba, consultor de Macri, dice que es una ventaja ser mujer porque las mujeres las votan y también parte de los hombres. ¿Qué opina?

–La encuesta que hicimos para Página/12 y nuestros anteriores trabajos muestran que es cierto que las mujeres son las que más sostienen, aceptan y apoyan a las candidatas mujeres. En el voto de una candidata siempre hay un fortísimo componente de voto femenino. Pero hoy en día agregaría que también los jóvenes tienen respuestas muy afirmativas hacia las candidatas. También tiene que ver con algo que está en la sociedad. Esos jóvenes ven a sus novias, a sus madres, con papeles muy activos. Eso es una diferencia muy marcada con lo que pasaba hace unas décadas, cuando un gran porcentaje de las mujeres estaba en su casa.

–¿Hay más elementos que favorezcan el voto a una mujer?

–En este momento, y a nivel internacional, yo diría que la sociedad lo ve como un cambio, algo no habitual. En nuestra encuesta lo llaman renovación. Tiene que ver con la crisis de los políticos y de los partidos políticos. O sea que una candidata aparece como una alternativa nueva. Esto no quiere decir que no haya mujeres embarcadas en la vieja política. Porque, efectivamente, existe el peligro de que creamos en el mesianismo, en la infalibilidad, que una candidata mujer sea mejor por ser mujer. Lo único que podemos decir es que ya no se la ve tan débil, que constituye una renovación y nada más. Por otra parte, el machismo no desapareció. En la encuesta se ve: una mayoría piensa que las decisiones que tome una presidente van a ser más observadas que si las tomara un hombre. En otras palabras, que va a tener que responder más.

–Hay quien dice que en los sectores mayoritarios, en los de menos recursos económicos, la elección de una mujer es más difícil.

–En los sectores más pobres hay confianza en las candidatas. Tal vez haya elementos de fuerte machismo dentro del hogar, son más discriminatorios con su esposa o su hija, pero no con la mujer que está en el poder o cerca del poder. A esto hay que agregar que en las franjas humildes la cantidad de mujeres trabajadoras es inmensa. Y ahí sí el apoyo a una candidata mujer es muy fuerte. La ven con más sentido común, más contenedora. El sector que tiene más reparos está en las clases más educadas. Son muy modernos, pero muy desconfiados. Piensan que, tal vez, una mujer no va a poder. Es como un ejercicio intelectual en el que se ponen en la cabeza de otros y piensan “la van a discriminar”. O sea que son bastante escépticos.

Planteada la pregunta en forma directa a los encuestados, no hay definiciones claras. Un 36 por ciento cree que para una candidatura es un obstáculo ser mujer, un 33 por ciento cree que es una ventaja y un 30 por ciento no se inclina por una variante ni por la otra. Pero tal vez las claves de la corriente a favor de las candidatas-mujeres se puedan percibir en preguntas menos directas. Puesto ante la alternativa de elegir entre un hombre y una mujer que tienen las mismas posiciones políticas y los mismos apoyos, un 55 por ciento dice que votaría por la mujer, mientras que un 28 se inclinaría por un hombre. Y también se percibe la misma tendencia cuando se pregunta por la debilidad de las mujeres. Una amplia mayoría (89 por ciento) dice que no es una condición propia de la mujer sino que tiene que ver con la personalidad de cada una. Para redondear, un 43 por ciento cree que una mujer genera más confianza que un hombre, mientras que la mitad de ese porcentaje, un 25 por ciento, cree que los hombres generan más confianza que las mujeres.

Tal vez la cuestión mujer-hombre planee sobre la campaña presidencial, pero es casi seguro que la decisión de voto a Cristina Kirchner o a Elisa Carrió va a pasar por las políticas que representen, la continuidad de un modelo, la crítica a la gestión, la capacidad que evidencien. La idea de una presidente mujer parece aceptada. Al menos en las encuestas.

¿QUE PIENSAN LOS ECUATORIANOS SOBRE ESTE ARTICULO? PODRIA SURGIR DE LA NADA A MEDIANO PLAZO UNA FIGURA FEMENINA Y GANAR LA PRESIDENCIA DEL ECUADOR?