IDBoost, Una ayuda para los emprendedores

• IdBoost surgió hace tres meses y fue elegida entre 47 propuestas para participar del Start Tel Aviv (Israel), que se realizará del 13 al 17 de octubre.

 

• Juan Manuel Palacios Luna, egresado y docente de cátedra de la Escuela de Economía y Finanzas, es uno de los fundadores de la compañía.

 

impulso

Una plataforma que pretende unir emprendedores con inversionistas, en la que con solo tener acceso a internet los primeros pueden mostrar sus ideas y obtener financiación, mientras que los segundos encuentran proyectos innovadores y viables. Esa es la propuesta de IdBoost (impulsador de ideas).

Este emprendimiento colombiano competirá, entre el 13 y el 17 de octubre, en el Start Tel Aviv, considerado uno de los eventos más importantes en innovación de todo el mundo, y al que viajará uno de sus creadores tras ganar la convocatoria que realizaron Innpulsa Colombia y la Embajada de Israel, y en la que participaron otras 47 propuestas del país.

Tras la compañía está Juan Manuel Palacios Luna, egresado de la maestría en Economía de EAFIT y docente de cátedra de la Escuela de Economía y Finanzas, quien hace unos seis meses, al lado de dos amigos más, creó Generación Pacífico, el primer antecedente de IdBoost.

La idea busca lograr un doble beneficio a través del crowdfunding  (financiación colectiva), es decir, que se dirige a la democratización de la propiedad sobre los emprendimientos, en este caso a través de la web, de manera que cualquiera pueda invertir en una compañía sin importar el lugar del mundo en el que se encuentre.

Por el momento están enfocados en América Latina, pues se trata de un mercado emergente con muchas posibilidades, pero también es una idea pensada desde lo global que más adelante espera entrar en el mercado mundial.

Juan Manuel explica que tienen muchas expectativas frente al viaje, pues además de la participación como únicos representantes de Suramérica, quieren crear redes con otras empresas y conseguir inversionistas. “Buscamos ser la cara amable del emprendimiento latinoamericano”.

Otro de los elementos diferenciadores de IdBoost es el acompañamiento completo que propone para sus clientes, en especial para los emprendedores. “Vamos a estar con ellos desde cero y hasta que lleguen al acuerdo con el inversionista. Les daremos la posibilidad de aprender a hacer un buen proyecto y también consejos para que su idea sea atractiva”, agrega Juan David Rumpf Luna, otro de los fundadores de la compañía.

La empresa
Generación Pacífico nació para desarrollar proyectos que beneficien a la sociedad a través de elementos tecnológicos y productivos, y que lleguen a las comunidades más vulnerables. Ese fue el emprendimiento a partir del que se pensó la plataforma.

La inquietud era crear un mercado de negocios en la web para todas esas personas que no tienen acceso a grandes empresas o patrocinadores y, al mismo tiempo, para quienes busquen invertir en un negocio. 

Para ese entonces era solo una idea, pero empezó a hacerse realidad cuando se aliaron con Cidenet, una compañía experta en el tema digital, que desde los inicios de la empresa se encarga del software y los aspectos técnicos de la plataforma.

Este desarrollo ocurrió hace apenas dos meses y medio, pero desde su inicio empezaron a buscar financiación para ejecutar la idea. Fue así como participaron en la convocatoria del Start Tel Aviv y hoy preparan maletas para Israel, donde competirán contra iniciativas del Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Francia, Italia, España, Irlanda, Lituania, India, China, Corea y México.

Y aunque todo comenzó muy rápido y no han tenido mucho tiempo de relacionarse con el ecosistema emprendedor de Medellín, esperan empezar a hacerlo, pues aseguran que esta idea está inspirada en la ciudad más innovadora del mundo.

Para Juan Manuel la influencia de EAFIT fue fundamental para pensarse como emprendedor, pues siente que le “prendió el bombillo de la innovación” y se convirtió en el ambiente propicio para pensar y poner a andar sus ideas.

Hoy saben que los retos son muchos, pero tienen claro su objetivo. “Queremos ser la opción principal para los emprendedores y los inversionistas del mundo en un plazo muy corto”, explica Bryan Zapata Ceballos, otro de los emprendedores de la compañía, quien asegura que la idea es lanzar la plataforma en abril de 2014.

Mayores informes para periodistas
Juan David Rumpf Luna
IdBoost
Celular: 3217234022
Correo electrónico: jdrumpfl@gmail.com 

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Uribe insiste en Washington

Por Lourdes Heredia

El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, llegó a Estados Unidos para promover el Tratado de Libre Comercio (TLC) que ya fue firmado entre ambos países, pero que no puede ser implementado porque el Congreso no le ha dado el visto bueno.

“Esperamos tener en cualquier momento la aprobación de nuestro TLC en Estados Unidos”, sostuvo Uribe el viernes, en Washington, donde dio una plática en un centro de estudios de tendencia conservadora, el Instituto Brookings.

Según el mandatario, el acuerdo beneficiará a ambos países y ayudará a Colombia a combatir las actividades ilícitas como el narcotráfico.

Este tipo de argumentos, sin embargo, poco le han servido para ganar la aprobación del Congreso, pese al apoyo incondicional del presidente George W. Bush, quien lo recibirá el sábado en la Casa Blanca.

Uribe no irá al Capitolio

Uribe, sin embargo, no se reúne con los congresistas, quienes son los que tienen la última palabra.

Los legisladores en contra aseguran que el libre comercio “robó empleos a los estadounidenses”.

En un mal momento económico para el país y en medio de una campaña electoral muy reñida, es difícil que el Congreso cambie de parecer, por más visitas que haga el presidente colombiano.

“En momentos de crisis económica y en medio de una campaña electoral, las prioridades son otras”, explicó a BBC Mundo Michael Shifter, vicepresidente del grupo de estudios Diálogo Interamericano.

Pese a todo, el ex embajador de los Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, quien fue declarada persona “non grata” la semana pasada por el presidente boliviano Evo Morales, señaló que los recientes cambios en la región deberían ser tomados en cuenta por el Congreso.

“Este es un acuerdo importante, una señal a uno de los aliados más importante de EE.UU en la región. Es una decisión del Congreso, pero los legisladores están tomando en cuenta y evaluando la situación”, señaló el ex embajador.

Stephen Donehoo experto en América Latina en McLarty Associates, una consultoría en Washington, está de acuerdo con esta percepción.

El contexto suramericano

“El hecho que Bolivia y Venezuela hayan expulsado los embajadores estadounidenses es algo grave y los legisladores lo tomarán en cuenta”, señaló el experto a la BBC.

Los tiempos, sin embargo, no ayudan a Uribe. Según los analistas hay una ventana para que el Congreso analice el tratado después de las elecciones del 4 de noviembre y antes que asuma el nuevo gobierno.

Una vez que haya un nuevo presidente en la Casa Blanca, el futuro dependerá de quién sea el elegido. John McCain, quien viajó a Colombia el primero de julio para reunirse con Uribe, apoya los tratados de libre comercio. El demócrata Barack Obama, sin embargo, se opone a ellos.

Uribe sostuvo una charla con el senador de Illinois el jueves, pero pocos detalles trascendieron.

“Yo entiendo que en este momento el debate político está muy caliente en EE.UU. (por las venideras elecciones), y sería una enorme imprudencia de mi parte hablar de eso”, enfatizó.

La tarde del viernes, el presidente colombiano la dedicó a una reunión con los tres estadounidenses que fueron rescatados en un operativo del ejército colombiano el pasado 2 de julio, luego de cinco años de cautiverio en manos de las FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Tras su visita en Washington, Uribe partirá para Nueva York, en donde participará en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Otros muchos presidentes latinoamericanos viajarán para este encuentro, sin embargo, sólo Uribe y el presidente de Panamá, Martín Torrijos, se acercaron a la Casa Blanca para reunirse con Bush.

La gran pregunta es si el acercamiento con el presidente estadounidense ayudará a conseguir el TLC o si de lo contrario será contraproducente.

Fuente BBC Mundo

Las FARC pierden un aliado

Por Ibsen Martínez

“…Las opciones drásticas se han venido agotando para el demagogo con chequera que hasta ahora ha sido Chávez. … el creciente descontento que la violencia criminal, la desbocada inflación, el desabastecimiento y la corrupción suscita en las filas de sus propios electores poco a poco comienzan a surtir efecto en el ánimo del Bolívar redivivo que debe, pese a sus delirios de dominación continental, ganar unas elecciones estadales y de alcaldías dentro de cuatro meses.

Se insiste en Venezuela que el laptop de Raúl Reyes está “envenenado” y que, en manos del taimado Uribe, surte mejor efecto como amenaza creíble que como prueba efectiva ante un tribunal internacional. Eso por sí solo vendría a explicar el viraje radical de la política exterior de Chávez…”

Durante toda la semana pasada, en Caracas se habló con sorna de la escogencia de Coro (estado Falcón) como escenario del encuentro entre los presidentes Chávez y Uribe.

A casi seiscientos kilómetros al occidente de Caracas, Coro no ofrece mayores facilidades para un encuentro de este tipo que las que pudieran hallarse en la mismísima capital, pero muchos sugieren aquí que Chávez simplemente no quiso que, arriba de tener que tragarse el sapo vivo de hacer las paces con el abominable doctor Uribe, ocurriesen manifestaciones callejeras en las cercanías que mostrasen a la prensa extranjera el grado de descontento con su gestión que cunde en la población venezolana.

Caracas, al igual que Mérida y Maracaibo, se ha visto perturbada últimamente por manifestaciones estudiantiles de oposición, en protesta por la muerte el jueves pasado de un estudiante, acaecida en el curso de una pacífica marcha antigubernamental brutalmente reprimida por la policía de la ciudad andina.

Otras protestas se anunciaron en Caracas para este fin de semana contra la “inhabilitación” con que sistemáticamente el gobierno venezolano pretende deshacerse de los candidatos opositores con mayores oportunidades de ganar en las elecciones estadales de noviembre de este año.

Es en un tal clima político que la “cumbre” protagonizada por los presidentes Uribe y Chávez en la ciudad de Coro pone fin al período más tenso que las relaciones entre nuestros dos países hayan registrado en mucho tiempo.

Si se considera que hace apenas ocho meses, a fines de noviembre pasado, Chávez afirmó tajantemente que “mientras el presidente Uribe sea el presidente yo no tendré ningún tipo de relación ni con él ni con el gobierno de Colombia”, es forzoso reconocer que tan firme resolución duró en verdad muy poco, pues Alvaro Uribe sigue siendo cabeza del gobierno colombiano y no hay, en rigor, nada que haya cambiado en la política de este último respecto de las FARC.

Nadie en Venezuela esperaba, en verdad, los inopinados histrionismos con que Chávez suele “regalar” a la prensa luego de las cumbres a que suele convocar a los mandatarios de países amigos — o “satélites”, según se los vea—.

Al contrario, la entrevista que, como pocas, fue breve y concluyó sin mayor ceremonia, se vio en Venezuela como el fin de un prolongado rifirrafe entre Chávez y Uribe que el presidente de Colombia ha ganado de modo indiscutible y como el triunfo de este último en el pulso con Chávez a propósito de los rehenes cautivos de las FARC.

El titular de portada de una muy leída revista política — “Zeta”, dirigida por el periodista Rafael Poleo—que esta semana, contra lo habitual, demoró su aparición hasta el viernes, día del encuentro bilateral—, rezaba “El Paisa Vino a Cobrar”.

La portada muestra un fotomontaje en el que Uribe sostiene en las manos — con la carátula mirando al lector—una copia del informe forense de Interpol sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC obtenidos por Colombia en marzo pasado.

Ciertamente es elocuente el modo con que Chávez ha afrontado las secuelas del rescate a Ingrid Betancourt, logrado en el curso de una audaz e incruenta acción militar colombiana, en lugar de en virtud del ascendiente, real o imaginario, que, sobre las FARC llegó a pensarse que tenía el presidente venezolano.

Como para subrayar el fin de ese ascendiente, las FARC rompieron su prolongado silencio justo durante el trascurso de la entrevista entre Chávez y Uribe.

Si bien el contenido de la declaración, atribuida a los altos mandos de las FARC, no hace alusión directa a la reunión de Coro, y más bien se limita a declarar como despreciables traidores a “César” y “Gafas”, incurre nuevamente en el cruel despropósito de llamar “prisioneros de guerra” a los rehenes que aún mantienen en cautiverio. Más llamativamente aún, al declarar las FARC que sostienen su política de concretar acuerdos humanitarios, el comunicado no menciona entre los factores internacionales llamados a colaborar en él, al presidente venezolano.

Si atendemos a la simbología del encuentro, sobresale la visita guiada al complejo refinador de petróleo de Amuay, el más grande de Occidente, y en la que Chávez sirvió de amable cicerone al presidente colombiano.

Atrás quedaron las rupturas del flujo comercial con las que, en noviembre de 2004, Chávez quiso castigar al gobierno de Bogotá por la “ex filtración” desde Caracas a Bogotá del llamado “canciller” de las FARC, Rodrigo Granda.

Aquella bravata, que tuvo un costo de miles de millones de dólares para un país que, no sólo es nuestro vecino, sino que es el segundo socio comercial venezolano después de los Estados Unidos, quedó chiquita frente a la bufonada de pretender trasladar a la frontera colombo-venezolana 10 diviones mecanizadas enteras, a raíz del ataque al campamento de Raúl Reyes, ocurrido en territorio ecuatoriano a comienzos de marzo.

Como se recordará, los tanques de guerra venezolanos resultaron estar en su mayoría descompuestos y debieron ser trasportados al “teatro de operaciones” en camiones fletados a contratistas privados. ¿Qué mueve a Chávez a cambiar diametralmente de actitud?

Es un hecho histórico que durante décadas, algunos factores de poder mediático venezolano, así como muchos de nuestros políticos, agitaron ocasionalmente la xenofobia y avivaron sentimientos anti-colombianos cada vez que las cifras de circulación de sus diarios o de aprobación de su gestión bajaban alarmantemente.

Así, tanto la aquí llamada “Cadena Capriles”— verdadero emporio de prensa amarillista—, como el ex canciller venezolano José Vicente Rangel, recurrieron a la prédica anti colombiana en más de una ocasión durante los últimos cuarenta años. Pero la actitud de Chávez respecto de Colombia debe apreciarse con tino, pues no representa un avatar más del mismo reflejo demagógico que vengo describiendo.

En el pasado, el oportunista anti-colombianismo de los factores de poder venezolanos fue siempre de tipo “cartográfico” y se limitaba a cuestionar —con buenas o malas razones — las aspiraciones colombianas sobre la plataforma submarina del Golfo de Venezuela, por ejemplo.

Tenía, pues, como toda disputa fronteriza, un cariz técnico que no hacía de la política doméstica colombiana el centro de su argumentación ni aspiraba a influir en ella.

Con Chávez, los venezolanos y los colombianos por igual, hemos vivido la exacerbación de una esquizofrenia que, al mismo tiempo que exaltaba el sueño integrador de Bolívar, pasaba por sobre la sempiterna disputa fronteriza para abordar de lleno el prolongado, complejo y sangriento conflicto armado colombiano y — más grave aún—, tomando partido por uno de los factores de ese conflicto: las FARC.

El 11 de enero de 2008, Hugo Chávez se dirigió a Uribe en términos perentorios: “Le pido que comencemos reconociendo a las Farc y el ELN como fuerzas insurgentes de Colombia y no como grupos terroristas y así lo pido a los demás gobiernos del continente y del mundo”.

Apenas seis días más tarde, el 17 de enero, Chávez declaró a Uribe “guerrerista” que “busca cualquier pretexto para justificar su lógica militarista”. Añadió que [Uribe] “no está comprometido con el intercambio humanitario”, “es cínico e hipócrita”, “maltrata al pueblo colombiano”, “es débil” y tiende cortinas de humo para “protegerse de los escándalos”, y no dejó de apostillar que “decenas de personeros del más alto nivel, vinculados al presidente Uribe, hoy se encuentran tras las rejas por delitos de terrorismo, paramilitarismo y narcotráfico”.

Se impone la pregunta: ¿porqué tal viraje de 180 grados en la postura de Chávez ante Uribe? La respuesta no tarda en resplandecer para quien haya vivido en Venezuela los últimos 18 meses. “La leche aquí se llama ‘Alpina'”, dice un chusco comentarista radial, sin que le falte razón al aludir la insuficiencia productiva venezolana.

Las opciones drásticas se han venido agotando para el demagogo con chequera que hasta ahora ha sido Chávez. La globalización, que es calle de doble vía, le ha hecho sentir duramente que el boom de precios de crudo, de la mano con el de los alimentos, no le permiten ya repetir un bloqueo comercial contra Colombia semejante al del año 2005.

Para colmo de males, el creciente descontento que la violencia criminal, la desbocada inflación, el desabastecimiento y la corrupción suscita en las filas de sus propios electores poco a poco comienzan a surtir efecto en el ánimo del Bolívar redivivo que debe, pese a sus delirios de dominación continental, ganar unas elecciones estadales y de alcaldías dentro de cuatro meses.

Se insiste en Venezuela que el laptop de Raúl Reyes está “envenenado” y que, en manos del taimado Uribe, surte mejor efecto como amenaza creíble que como prueba efectiva ante un tribunal internacional. Eso por sí solo vendría a explicar el viraje radical de la política exterior de Chávez.

Sea como fuere, a Chávez urge ahora consolidar su frente interno al precio que sea. Las FARC no sólo han perdido en Ingrid Betancourt a un invalorable rehén, sino que también, al parecer, a su mejor aliado.

Fuente Infolatam

“La posición ecuatoriana es no involucrarnos en un conflicto que no es nuestro” dice el Presidente Correa

El Presidente Correa: “la posición ecuatoriana es no involucrarnos en un conflicto que no es nuestro”

Quito, 18 de junio de 2008.- El Presidente de la República, Rafael Correa, reiteró hoy que la posición del Gobierno ecuatoriano “es no permitir que suelo ecuatoriano sea hollado por ninguna fuerza extranjera regular o irregular. Nuestra decisión ha sido no involucrarnos en un conflicto que no es nuestro, solidarizarnos con Colombia y buscar una salida pacífica y diplomática”, dijo.

Así lo respondió el Jefe del Estado al periodista Quinto Lucas quien le consultó “sobre una supuesta reunión encabezada por el Jefe del Ejército peruano, Edwin Donaire y los jefes de los Ejército de Ecuador y Perú quienes habrían coordinado acciones conjuntas para combatir a las FARC porque son un enemigo común”.

En este sentido, el Presidente Correa dijo desconocer de esta cita y se comprometió a averiguar esa reunión. Además reiteró que “la posición del Gobierno y del país es no involucrarnos en un conflicto que no es nuestro pero eso sí jamás permitiremos que cualquier fuerza regular o irregular extranjera ose hollar el suelo patrio”.

¿Qué les queda a las FARC?

Cualquier análisis es aproximado debido a la naturaleza clandestina de esta organización. Con el fin de hacer un balance aproximado de sus condiciones reales, Semana.com y el Observatorio del Conflicto de la Corporación Nuevo Arco Iris –que durante más de cinco años ha venido haciendo un detallado seguimiento a la evolución del conflicto armado en Colombia – han construido el mapa actual de las Farc, sus estructuras (frentes, columnas, compañías), sus jefes, en contraste con la evolución de los cultivos ilícitos y el secuestro, dos de sus principales fuentes de financiación. Hemos cruzando diversas fuentes oficiales (en particular del Ministerio de Defensa) académicas, de ONGs , diplomáticas y de los mismos reportes públicos de la guerrilla, que permiten proyectar algunas cifras aproximadas, de su situación militar.

En 2002 antes de que llegara al poder Alvaro Uribe, se les calculaban a las Farc entre 18 y 20 mil hombres en armas. Hoy esa fuerza se ha reducido a unos 11 mil. Pero no sólo han disminuido sus tropas, por los muertos que les ha causado el Ejército y por las deserciones, sino que también se han mermado sus estructuras básicas de combate: de 72 frentes activos (un frente es un cuerpo que permanece relativamente estable en un territorio y cuenta con unos 150 hombres) que tenían en 2002, cinco fueron totalmente desmantelados por operaciones militares y 33 han sido diezmados, es decir tienen muchos menos hombres armados que los 150 regulares. Les quedan 34 frentes activos que bien, o no han sido golpeados considerablemente o que se han recuperado con rapidez, algunos de éstos muy numerosos, con más de 200 hombres.

Además de estas células más estáticas, las Farc tienen unas estructuras móviles, de andar constante, golpeando y retrocediendo, que según su tamaño, se dividen en columnas (más grandes) y compañías (más chicas). Éstas están adscritas a alguna de las 7 grandes divisiones de las Farc, conocidas como Bloques o Comandos Conjuntos. Las columnas móviles siguen siendo más o menos unas 15 a 16. Perdieron unas, pero formaron otras nuevas. Y antes tenían unas 20 compañías y ahora tienen unas 13.

Con la flexibilidad y adaptabilidad, que las ha caracterizado en sus 44 años de existencia, la Farc también han desarrollado otras estructuras móviles y descentralizadas para resistir la larga y costosa ofensiva militar con que el gobierno de Uribe lleva enfrentándolas en los últimos seis años. Han creado un Bloque móvil y desarrollado la posibilidad de formar “comandos conjuntos de área” o “interfrentes”, unas estructuras que se arman en caliente con frentes y columnas móviles para desarrollar una operación o enfrentar una ofensiva de las Fuerzas Armadas.

Los expertos no sólo miden la fortaleza militar por número de combatientes y estructuras, esta también se refleja en la permanencia de los jefes. En este sentido, este año, las Farc han recibido los dos golpes más contundentes de su historia. De sus 7 miembros principales del Secretariado perdieron a dos, Raúl Reyes e Iván Ríos, por acción de la Fuerza Pública. Además murió Manuel Marulanda, su jefe fundador, al parecer de infarto, el pasado 26 de marzo.

Reyes era ficha clave en las negociaciones internacionales de la organización, desde el apoyo para lograr un posible canje de guerrilleros por secuestrados, hasta el contrabando de armas. El otro, Ríos, comandaba el Comando Conjunto Central en una zona geográficamente muy quebrada, y por ello, es un mando difícil de reemplazar. Pocos con nivel de mando dominan esa zona del país. De los 31 miembros que se sabe tenía su Estado Mayor Central, algo así como su junta directiva ampliada, que incluye a los del Secretariado, han salido de sus filas por muerte, captura o desmovilización, ocho.

Un número récord de mandos medios han salido de la guerrilla. Sólo en los primeros cuatro meses de 2008 se desmovilizaron 129 de ellos. Han sido bajas costosas para las Farc, pero no por ello han dejado a la organización sin liderazgo. Que se sepa de los que eran miembros del Estado Mayor Central en 2002, aún les quedan allí sentados, 19.

No obstante, como han perdido varios jefes medios, su estructura de mando se ha visto debilitada. Según los análisis del Ministerio de Defensa, el promedio de edad, y por tanto, de experiencia de sus cuadros de mando ha ido bajando. Y a menor experiencia del jefe, más vulnerabilidad militar, y mayor deslealtad e indisciplina. Prueba de ello es que en 2007, un número récord de combatientes de las Farc de 2.480 hombres y mujeres, abandonaron las filas. Esto es un incremento de 58 por ciento, en comparación con los desmovilizados en 2006, que fueron 1.565. Así mismo están desertando miembros más antiguos: si en 2006, de los que salieron de las Farc y el ELN, el 12 por ciento llevaban entre 5 y 10 años combatiendo, en 2007, este porcentaje subió a 27 por ciento.

Otra medida del pulso militar tiene que ver con su capacidad ofensiva. El número de acciones bélicas, sumando combates, emboscadas y hostigamientos de las Farc, contra la Fuerza Pública, fue en 2007 de 660, un número menor que en 2002. Sin embargo, al comparar sus acciones militares entre 2006 y 2007, éstas crecieron, pues sumando combates, emboscadas y hostigamientos, éstas pasaron de 484 a las 660 del último año. Claro está que son acciones de menor envergadura.

Los ataques a la infraestructura productiva del país también han bajado. En 2001, la guerrilla se tomó 39 pueblos, y en 2007 no se tomaron ninguno. De 483 voladuras de torres de energía en 2002, se pasó a 122 en 2007 y, con un resultado más modesto, de 86 voladuras a los oleoductos se bajó a 57.

Las Farc también han cambiado su estructura financiera. En 2002 los pagos por secuestro representaban una buena proporción de sus finanzas, pues cometieron en total 973 secuestros. Pero en 2007, sólo secuestraron a 120 personas, casi la décima parte, y es de suponer que los ingresos que les representaba este cruel negocio bajaron sustancialmente.

Los tiempos en que eran capaces de enfrentar embates de la Fuerza Pública de cuerpo a cuerpo, con grandes contingentes de guerrilleros, y ganar, han pasado definitivamente a la historia. Ahora están de vuelta a la clásica guerra de guerrillas, de pequeños grupos que “hostigan y esperan”, como llaman a la nueva táctica. Las principales armas de esta guerra silenciosa son las más crueles: las granadas de mano, a veces fabricadas por la misma guerrilla y las minas antipersonales que se activan o bien al pisarlas (y por eso caen tantos civiles) o por acción a control remoto.

Esa guerrilla más ágil y pequeña, si bien más difícil de combatir tiene también su lado flaco: está más móvil, menos arraigada en el territorio y eso la expone más. Con mejor inteligencia el Estado ha logrado interceptarles más comunicaciones y detectar mejor sus movidas.

La geografía también dice mucho de la situación de las Farc. Perdieron zonas estratégicas para financiación y logística, como algunos barrios de grandes ciudades como, Medellín y Cali. Y del área rural alrededor de Bogotá fueron expulsados definitivamente por la acción del Estado. Incluso han tenido que salir de territorios donde llevaban años de dominio como en el norte de Boyacá y sur de Santander. Los ha sacado el Ejército de lugares que nunca imaginaron conceder, como La Julia en Meta, a donde antes se paseaban como de veraneo, el Mono Jojoy y John 40, el más caracterizado representante de la más reciente generación de las Farc asociada con el narcotráfico.

En pocas zonas han crecido durante los gobiernos de Uribe. Básicamente sólo allí a donde los cultivos de coca están en expansión o donde fluyen los tránsitos clandestinos y las ganancias del negocio ilegal aumentan. Eso es, en el suroccidente colombiano, en Nariño y Cauca, a donde fueron a dar los cultivos ilícitos, han ampliado sus estructuras móviles; en el Catatumbo (nororiente) donde han vuelto a ocupar territorios de antiguos paramilitares; y en el extremo oriente, Vaupés, Vichada, a donde han llevado a sus propias huestes a sembrar la coca.

Fuente Semana.com

Ecuador presenta condiciones ante la OEA

Ecuador presentó ante la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) las condiciones que deben prevalecer para poder reanudar las relaciones diplomáticas con Colombia.

El ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Gustavo Larrea, se reunió con la delegación de la OEA en Quito y tras el encuentro expresó que “ha manifestado sus criterios de condiciones para el restablecimiento de las relaciones”, aunque no dio detalles.

También dijo que el organismo hemisférico expresó su voluntad de continuar su papel mediador cuya dirección está a cargo del secretario general, José Miguel Insulza.

A puerta cerrada

La misión del organismo también se reunió a puerta cerrada con la canciller de Ecuador, María Isabel Salvador.

Al frente de la misión de la OEA está el diplomático boliviano Víctor Rico, quien afirmó que su prioridad es “restablecer la confianza y el diálogo entre las dos partes”.

Lea: Colombia “no da señal coherente”

Rico además sostendrá encuentros con el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, y el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante.

El pasado 17 de marzo la OEA adoptó una resolución donde se rechazó la incursión de Colombia para atacar un campamento de la guerrilla de las FARC y como consecuencia de esa resolución el organismo recibió el mandato de elaborar un informe.

En todo caso, las relaciones entre Colombia y Ecuador han seguido deterioradas luego de confirmarse la muerte de un ecuatoriano en esa incursión y tras informarse que un helicóptero ecuatoriano sobrevoló el espacio aéreo colombiano semanas después del incidente.

Además, Ecuador presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia la semana pasada por el impacto de las fumigaciones de plantíos de hoja de coca con glifosato en la frontera entre los dos países.

En una entrevista con BBC Mundo, la canciller de Ecuador afirmó que todavía estaban a la espera de señales apropiadas desde Colombia para restablecer los vínculos diplomáticos.

Salvador se refería a las distintas versiones que han dado altos funcionarios de Colombia sobre lo que realmente ocurrió durante la incursión militar al campamento de las FARC.

Fuente BBC Mundo

Colombia pagará millonaria recompensa a supuesto informante sobre ubicación de Raúl Reyes

Según informó el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, el Gobierno de Bogotá pagará la recompensa más grande de toda la historia de Colombia a un supuesto informante que facilitó la operación militar en la que fue asesinado el número dos de las FARC, Raúl Reyes.

El Gobierno del Colombia pagará una recompensa de de 5 mil millones de pesos, cerca de 2,6 millones de dólares, a un presunto informante que según Bogotá facilitó datos que permitieron llevar a cabo la operación militar colombiana en territorio ecuatoriano del pasado primero de marzo, en la que fue asesinado el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes.

Así lo informó este sábado el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, quien en rueda de prensa explicó que la persona que supuestamente colaboró con las autoridades de su país dio “información valiosísima, con la cual se llevó a cabo la operación”.

“El informante recibirá 5 mil millones de pesos por haber colaborado con las autoridades. Gracias a la información que él entregó y al trabajo de inteligencia y operativo, realizado por la Fuerza Pública, esta operación fue un éxito”, dijo Santos.

“Es la recompensa más grande pagada hasta el momento”, destacó el titular colombiano de Defensa quien agregó que el pago de la millonaria recompensa demuestra “que lo que se ofrece se cumple”.

“Después de un mes de haberse realizado esta operación, el Gobierno le anuncia al país que lo que se ofrece se cumple y un informante recibirá 5 mil millones de pesos”, agregó.

Además de Raúl Reyes, en el ataque colombiano en territorio de Ecuador murieron 24 personas entre civiles y guerrilleros, entre ellos cuatro estudiantes mexicanos y un cerrajero ecuatoriano, y desató una crisis regional que en la actualidad mantiene rotas las relaciones diplomáticas entre los Gobiernos de Bogotá y Quito.

Santos precisó además que “desde el instante en que esta persona decidió colaborar (con las autoridades colombianas) él y su familia han recibido protección del Estado” y que “en los próximos días saldrán de Colombia a disfrutar de una nueva vida”.

El ministro manifestó que “este caso comprueba una vez más que la Política de Recompensas es muy efectiva”.

El ofrecimiento de recompensas por parte del Gobierno colombiano ha sido muy cuestionado en Colombia, luego que Pablo Montoya, alias “Rojas”, asesinara al miembro del secretariado de las FARC Iván Ríos, para cobrar la recompensa de 5 millones de pesos, unos 2,6 millones de dólares, que ofreció Bogotá.

Por entregar a las autoridades la mano derecha del líder rebelde y luego su cuerpo mutilado, Colombia decidió pagarle la millonaria recompensa a Montoya, algo que, a juicio del ex presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, José Gregorio Hernández Galindo, contraría la Constitución colombiana y establecería de facto la pena de muerte en el país neogranadino.

Fuente Telesur