Amigos y Amigas

por Lourdes Tibán

Varias han sido, en estos días, las interrogantes del por qué Lourdes escribió algo así, y está en el Prologo del libro de Carlos Vera.

Si, frente a un pedido, por teléfono, que me hizo Josefina Pincay, su asistente, en el sentido de que Carlos quería que en una frase diga lo que yo pienso de él; primero aproveché y le reclame a ella, del por qué se portaba así de renegado y clandestino, qué no me responde las llamadas, ni mis mensajes…  En fin le dije que sí, apenas tenga tiempo le escribo.

Un día en el pleno de la Asamblea Nacional, estuve alzando la mano para que el Presidente “Corcho”, no “Correa”, me conceda el uso de la palabra. Me di cuenta que el Presidente no me iba a “complacer” ese día (porque yo pensaba que el Presi da la Palabra en orden de quien pedía, y por ahí mis vecinos, perdón mis colegas, me dicen mira, es discrecional él da al que quiere dar y a ti no te va a dar ahora) así que decidí prender la compu, que de paso digo se ha vuelto como una “amiga inseparable” en mi nueva función de legisladora (cuando era dirigente no me hacía falta).

Cuando terminó el Pleno, terminé mi escrito, pero me di cuenta que no era una frase, sino una telenovela muy corta, basada en una historia real, que recoge el pasado, el presente, y “algo” de predicción del futuro.

No tenía tiempo para recortar a 4 líneas, así que le envié con el siguiente texto “Josefina pase esto a Carlos, dígale que corte, corrija ortografía, elimine el texto, que deje en un frase pero que no me cambie el sentido”.

Pasó unos días, me llamó Josefina y me dice, que si yo autorizaba que mi texto ponga al inicio del libro, le dije en donde a Carlos le convenga… No supe más.

Se acuerdan que escribí una carta sobre ¿“quiero ver futbol y no propaganda”? Pues sí, vi el futbol, mi coterráneo Sixto Vizuete me envió 2 entradas y fui por primera vez a ver las eliminatorias entre Uruguay – Ecuador, en el Estadio Atahualpa. Que perdió Ecuador, ya es historia. Salí triste, pero pronto me puso a reír en la puerta, porque alguien salía con una tremenda protección de seguridad, no le avance a ver, solo vi el mercedes negro, tal vez fue el Vicepresidente Lenin, y me dije “razón, no sabía por qué perdimos”, ja ja ja.

Yo pobre qué protección. Entre el Estadio y el garaje de Supermaxi, me posé como para unas 100 fotos. No podía creer, al salir del garaje le vi a Carlos, y le grite “compadreee” y nada, le dije a Diego póngase por ahí, salté las verjas y le alcance. En pocas palabras le dije lo que tenía que decir, me respondió, “dime lo que quieras decir, te acepto porque es cierto, pero el 22 de octubre a las 7pm debes estar en el lanzamiento, porque tu texto es el mejor, te puse como prologo…”. Nos posamos juntos para unos cuantos fans que decían “con los dos, con los dos”. Con risas, hablo por teléfono con el “futuro primer caballero del país” y nos despedimos.

Dos días antes del 22, asistí a una invitación de la distinguida Sra. Guadalupe Mantilla, quién con sobradas razones quería que le explique qué pasa y por qué existe el conflicto de la ley de aguas. Entre estas o otras cosas, me dijo: “estoy leyendo el libro de Carlos, pero es increíble el texto de entrada es lo mejor…” Pensé que era un alago por estar a solas, pero no, lo dijo ella en público, en la presentación del libro: “todo el estrellato que Carlos podía dar con este libro, lo llevó Lourdes Tibán”.

Con esto quiero decir, que el prologo del libro lo escribí, sin conocer el contenido del libro. Ahora ya lo leí, es tan entretenido que empecé en Quito hasta llegar a Houston, luego hasta Albuquerque – Nueva México, y a las 3 de la mañana por fin pude guardar el libro y dormir en “paz”.

Mis comentarios y valoraciones serán motivo de otro artículo. Solo les recomiendo leer para que ustedes saquen sus propias conclusiones. Creo que no tiene sentido que lo lean solo sus amigos, este libro va servir mucho para sus detractores y para los que no le soportan a Carlos, en especial.

Con esta “introducción”, les envío la “introducción” del libro de Carlos….

Lulú

“Como quisiera que el Carlos Vera me entreviste a mí”

Más o menos por el año 1985, cuando mi comuna aún no tenía luz, nos reuníamos los wambras de la comuna y todas las noches robábamos la luz de la casa de un hacendado. Muchas veces escapamos de morir porque usábamos alambre galvanizado para tirar al poste, y todo solo por ver la televisión que mi tío había comprado sin tener luz todavía.

Era la época de las mejores novelas como la Fiera y Rosa Salvaje, nos reíamos mucho con el chavo del ocho y también nos asustábamos con el hombre increíble, pero para decir la verdad, no me gustaban las noticias. Peleábamos entre los wambras que queríamos ver novelas y la gente adulta que quería ver noticias.

Desde esa época y en casa ajena comencé a mirar en la TV a un joven periodista, que siempre tuvo barba, carácter y personalidad inconfundibles. Tal vez tenía unos 13 años de edad, y comencé a reaccionar frente a la forma de periodismo que hacia ese señor, y con muestra de ira y de risa, yo les decía a los wambras “a mí que me entrevistara el Carlos Vera, yo si le callara”, claro la respuesta era: o sea que nunca.

No sé desde cuando me empezaron a gustar las noticias, pero de lo que si estoy segura es que me comenzó a llamar la atención el periodismo crítico, confrontador, directo, sin pelos en la legua, sin temor a los poderosos de turno. Sobre todo por ser un hombre polémico como es Carlos Vera, además porque era el único canal que cogía en Chirinche Bajo.

En el año 1997, tuve ya indicios de que iba ser política, comencé a tener sentimientos encontrados, muy crítica como espectadora y, al mismo tiempo, fanática de su noticiero, pero yo no existía para este periodista.

En esta época empiezo a ser entrevistada por las radios locales y en son de burla yo decía, con tal de que no sea con el Vera voy a aceptar a todas las radios. Nos reíamos porque nos imaginábamos siendo entrevistados por el Carlos Vera. Yo decía: si un día me llamara él, yo mínimo me desmayo.

Es el año 2001, me convertí en la primera mujer que se lanzó a candidata a la Presidencia del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi MICC, no lo logré, pero fui electa Vicepresidenta. Desde ese cargo empiezo a salir en los medios escritos a nivel nacional, liderando la candidatura de Leonidas Iza a la Presidencia de la CONAIE.

Durante este proceso creo que mi nombre se aparece en la cabeza de Carlos Vera. Un día estuve en Quito en una ONG, de pronto timbró mi celular, yo recién aprendiendo a utilizar el celular y le digo aló, me dice “hablo con Lourdes Tibán”, le contesté: sí con quién hablo, me dice “con Carlos Vera”. Deveras no me desmayé, pero me quedé sin respiración. Raúl ya andaba conmigo, éramos  enamorados, me queda mirando, me hace señas y me pregunta qué pasa; pensé que era una de las burlas de mis amigos y le contesto “cual Carlos Vera pues, Carlos Guala dirás”. Ja ja. Me dice, “soy Carlos Vera de Ecuavisa, quiero tenerte mañana en el canal”. Se trataba de sobrevivir y le “mentí”, le dije que no puedo porque estaba viajando a la Amazonia, me dijo “que pena te llamare pronto”.

Para entonces muy pocas personas de pueblos y nacionalidades eran entrevistadas. Yo diría por excepción, salían a veces Nina Pacari, Blanca Chancoso o Lucho Macas. Luego de una semana, recuerdo como que fuera ayer, era un lunes y estuve en la sede del MICC, y recibí la segunda llamada de Carlos, y me dice, “te puedo tener el miércoles en el canal”. Todavía no podía creer que yo estaba en condiciones de sentarme frente a frente con Carlos, así que vino la segunda “mentira”. Le dije que estoy saliendo a Guatemala esta tarde y  regreso la próxima semana, me cerró.

Consulté con la gente del MICC. Aparte de no creer que Carlos Vera me llamaba, me hacían sentirme una idiota e incapaz. Me decían fuuu que vas a poder, estas iniciando y ese “man” te quiere desaparecer, te va a eliminar en una sola entrevista, no te prestes, no te vayas y punto.

Finalmente tomé mi propia decisión. Empecé a auto valorarme, a creer en mí misma y también me hice la idea de que Carlos Vera es polémico e insoportable con sus entrevistados, pero es un hombre como cualquier otro hombre y no creo que sea tan malo. Así que me dije, la próxima le diré que sí. Claro, si me vuelve a llamar.

Estuve en Quito, sentada en un bus que iba de la Marín por la plaza San Blas, y sonó mi teléfono, era él, me dijo: “Lourdes Tibán”, le dije sí. No me dio opciones solo me dijo, “estas en Quito”, le dije sí. “Te espero mañana 6h45, si no vienes diré que huyes a una entrevista, te espero”, y me cerró.

Es la única noche que no dormí, leí todos los periódicos de ese día sobre el tema del IESS, sobre los racionamientos y cortes de luz. Pregunté algunas cosas a Salvador Quishpe, el me hizo asesorar con Diego Delgado, pero aunque él me demostró dominar la metería, yo no sabía de esto me terminó confundiendo más, porque me hablo de termoeléctricas, hidroeléctricas, etc.

Al terminar la entrevista solo me quedó prendida la risa picaresca de Carlos y al final me dijo, “gracias Lourdes Tibán, una joven mujer brillante, inteligente y sangre nueva del movimiento indígena”. No sé que hablé, pero mi entrevista provocó una crítica en el Vistazo de ese mes.

A mis amigos incrédulos no les importó qué es lo que dije. Me felicitaron y me decían que “soy lo máximo porque le paraste al Carlos Vera”. Le dijiste “puedo hablar o usted me va dar contestando”, y él no te cortó te dejó hablar, me decían.

Desde entonces, desde cuando fui niña – adolecente, y ahora que soy madre de familia, mi concepción no ha cambiado, le sigo admirando. Ahora que ya no está en Ecuavisa siento ese vacío en el noticiero, porque es irremplazables su imagen y su carácter. Carlos Vera es un periodista a carta cabal, identificado con la transparencia, profesionalismo investigativo, conocedor de la materia, intolerante al doble discurso, a la mediocridad, a la corrupción, a las injusticias. Un periodista consecuente e identificado con las luchas sociales y en particular con el sector indígena. Es uno de los periodistas que mayor espacio de visibilización ha dado a los pueblos y nacionalidades indígenas, incluso a las mujeres en la búsqueda de la Equidad. Estas y otras razones de admiración y respeto a su forma de ser y actuar, siempre tolerante con las diferencias, son las que me hicieron decidir, sin pensarlo dos veces, fuera de nuestra relación como personas públicas en donde muchas veces vamos a tener divergencias políticas, hacerle el padrino de nuestra primogénita Kaya Anaaí.

A muchos no le gustó ni le gustará su forma de ser, pero ese es el país plurinacional y diverso que tenemos. Lo único que debemos hacer es respetarnos con nuestras diferencias y practicar la interculturalidad en cuanto a relaciones y a derechos.

No debemos esperar que alguien muera, para decir que era bueno o malo, en vida es todo. Por eso, a través de esta historia que he contado, expreso lo que siento y considero. Y quiero decir que Carlos jamás deje de ser lo que es. Su carácter y su personalidad tal vez ya no sea posible cambiar, pero sí creo necesario decirlo que es hora que se deje conocer ante la sociedad el Carlos, como ser humano, como persona, como padre, como esposo, como amigo. Y que no se oculte ante nadie, le necesitamos afuera caminando junto al pueblo que grita hoy más que nunca por democracia, justicia, libertad como principios básicos para lograr el Sumak Kawsay, en el nuevo Estado Plurinacional.

Lourdes Tibán

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¿Quién corrigió qué?

Por Carlos Vera Rodríguez

Establezcamos eso primero. Ya hemos discutido algo los contenidos y debatido poco los conceptos, a medida que fueron brotando, unos distorsionados, otros claros y varios desproporcionados por su impacto mediático.

Al margen de la bondad, el absurdo, los avances y el retroceso de algunas propuestas, resulta vital –insisto, vital- su legitimidad. Porque todo este proceso de convalidó sobre esa base: legitimidad. No fue constitucional la elección de esta Corte Suprema ni la disolución de hecho del anterior Congreso; fueron legítimas. Correspondía a la ‘democracia directa’, en la cual se ha convertido a veces el Ecuador –con todos sus riesgos y ocasionales aciertos- ante la ausencia de democracia representativa y la real vigencia de una dictadura tras otra, desde la incautación de fondos ciudadanos registrada en el gobierno de Mahuad.

Ahora existe otra forma de dictadura, aunque los muertos no sean por represión sino por depresión: deprimidos los caminos de una rehabilitación vial ilusa; deprimidos los bolsillos por víveres carísimos e inaccesibles a pesar de la caridad institucionalizada en bonos.

Deprimidos los maiceros porque a buena cosecha le ponen malos precios aunque fabricantes de balanceado y avicultores tengan desbordando sus silos; deprimidos los pobres a quienes dan peces pero no enseñan a pescar; deprimido quien sale a la calle y lo matan  por monedas cuando esos robos han disminuido, según la estadística oficial; deprimida la economía cuya contracción cuantifican mientras los dos bancos más grandes del país rebosan en ganancias y expansión.

Esa nueva forma de dictadura se instaló durante los últimos días en la Asamblea. Un tal Marco Aparicio envió desde una dirección: Fac. Ciéncies Económiques i Empresarials (así aparece textualmente) “treinta tristes transitorias”, como las describe con mofa. Todas las varió él, todas. ¿Era asambleísta?

¿Se origina en universidades de Barcelona, Girona o Tarragona, esa dirección en catalán según indica Google? ¿Era redactor?
Xavier Flores Aguirre quien sí integró la comisión redactora, admitió que trocaron verbos –promover por garantizar- para “darle vida al texto constitucional”… ¡evidente extralimitación de las atribuciones concedidas en el art 47, inciso 3 del reglamento de la Asamblea Constituyente!

Al revisar textos constitucionales, aparecen el 16 y 18 de julio, alteraciones originadas en f.jimenez (¿es el ex candidato por Acuerdo País en Guayas?) y Marcelo Villalba (no es suplente de nadie; ¿cuál es el segundo apellido de ese corregidor?).

Cito solo dos casos. Un vivo de la mayoría olvidó que al reenviar un mail de su Blackberry a un PC normal, aparecía el origen de los ‘tachones’ y su reemplazo. Preciso saber cuánta legitimidad ha perdido el proyecto de nueva Constitución, o sea la medida en que no corresponde a lo mandado por el Mandatario.

Fuente: El Comercio/Publicación autorizada por el autor.

Fuente Ecuador en vivo

Burró decide

Por Carlos Vera Rodríguez

Así se pronuncia la palabra de origen francés. Mejor si le ponen tilde a la equivalencia fonética en castellano.

Ahora resulta que la máxima instancia de consulta y decisión no es el soberano, como pregona la mayoría de asambleístas gobiernistas; tampoco Correa, quien puede atribuirse -aunque la tiene bien mermada- esa legitimidad como impulsor del proyecto político. No. Es el ‘burró’ (pronuncien la ‘r’ bien gutural, como si tuvieran frenillo).

Allí están dirigentes a quienes nunca elegimos. Allí se parapeta quien mintió respecto a conocer a Raúl Reyes; quien de forajida pasó a corista; quien no se atreve a mentar un solo banquero corrupto de cuantos asegura existen en los últimos 10 años; quien anunció probables moratorias que enriquecieron a prominentes negociantes venezolanos; quien se jacta de controlar Guayaquil manzana por manzana; quien pasó por encima del Gerente de la AGD para devolver al grupo Alarcón empresas reputadas como del Grupo Isaías. Los identifico: Gustavo Larrea; Manuela Gallegos; Fernando Bustamante; Ricardo Patiño; Cristóbal Punina; Vinicio Alvarado, respectivamente.

Alardean de cambio cuando más parecen cambistas: trocan favores por reformas. A ellos acudirá una mujer de ruptura llena ahora de cordura para, en lugar de Cordero, presidir un inminente ‘Congresillo’, necesario para ordenar la transición pero no para legislar ni fiscalizar -basta de charadas- durante el período entre el fin de la Asamblea y la instalación de una nueva Legislatura. María Paula Romo tuvo la entereza de negarse cuando la presión del Presidente como su delegada en la Comisión del Conesup, redactora de un borrador de Constitución, llegó al extremo de ordenarle como secretaria. ¿Qué cambió? Correa necesitaba la Ruptura de los 25 para ideologizar su movimiento. Ellos no requerían de los puestos.

Ma. Paula y todos los asambleístas deben remitirse al mandante para completar su mandato como mandatarios y no al ‘burró’. Si no hay tiempo de otra consulta popular -buen pretexto- midan su voluntad mediante encuestas independientes. Colombia requirió congresillo porque la Constitución entró en vigencia sin necesidad de referéndum y eso precisaba ajustes para adaptar la vieja institucionalidad a la nueva. Nada más.

Veamos primero si gana el no. Allí les tocará recién decidir cómo elegir el nuevo Congreso (¡la vuelta de los manteles es imposible!) y este verá si ratifica, rectifica o anula las decisiones vigentes, ajenas al deber de redactar Constitución nueva. Acudiendo al ‘burró’ por directrices perderán legitimidad tras una tarea cumplida a medias, al ritmo de Alexis Mera y a la medida de quien en el fondo los desprecia aunque finja que los aprecia, como demostró llamando a Martha Roldós majadera por decir: “En el Aromo no, por favor”. Tarde se darán cuenta. Los entiendo. Yo también tardé.

Nota: Editorial publicado en la edición del 17 de julio de 2008 en Diario El Comercio, y reproducido en ecuadorenvivo.con con la autorización del autor.

Mejor tarde que nunca

Por Carlos Vera Rodríguez

Pero peor mal hecho que no hecho. Ambas reflexiones caben ante la incautación de bienes del Grupo Isaías dispuesta con celeridad peligrosa y firmeza encomiable. Tarde hizo este Gobierno lo que debió hacer por lo menos desde febrero. Entonces, la Junta Bancaria determinó un perjuicio de los ex accionistas privados de Filanbanco al estado por USD 661,5 millones.

Aunque esa resolución se base en un informe cuyas limitaciones la propia auditora Deloitte and Touche advierte (¡si esa fue la pérdida sin que los dueños dieran todas las facilidades, a cuánto no llegarán con indagaciones profundas!), el art. 29 de la Ley AGD faculta a una autoridad con entereza e independencia “incautar bienes que sean de público conocimiento de propiedad de los accionistas en aquellos casos en que los administradores hayan alterado las cifras de sus balances o hayan declarado patrimonios técnicos irreales”.

No dice que eso debe verificarse por sentencia y luego proceder. Como se trata de una medida cautelar, los bienes pueden ser devueltos si se prueba que no es Roberto Isaías el real dueño de TC Televisión, por ejemplo, en donde manda en lo substancial.

¿Que esa disposición no se aplica a hechos de 1998, por la no retroactividad de la ley? Mil argucias pueden generar brillantes abogados entrenados para favorecer el interés de su cliente por un honorario y no la demanda de justicia casi siempre clara en el ‘espíritu de la ley’.

Correa decidió interpretar las regulaciones por el lado que favorecen al estado y no encubren a sus saqueadores. ¡Bien hecho! No soy fanático, al extremo de ignorar sus aciertos o desalentar una medida que muchos exigimos antes, sobre la base de legislación que él ignoraba, según dicen sus colaboradores.

En esa ignorancia justificaron su inercia hasta el martes pasado o admitieron que Gloria Sabando no aplicara el art. 127 de la Ley Reformatoria a la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero. Dice: “…responderán por cualesquiera de las pérdidas ocasionadas, con sus propios bienes, para lo cual la Superintendencia de Bancos hará uso de la facultad coactiva”. ¡Sencillo!

Lo han vuelto complejo al actuar cuando el sí por el referéndum cae y la imagen de Correa declina tras su mezquindad en reconocer el triunfo de Uribe con el rescate de Ingrid Betancourt; al impedir que los periodistas del área informativa de TC y Gamavisión mantengan su opinión, tomada como parapeto para sus atropellos por parte de los verdaderos dueños. Ello no anula, sin embargo, la justicia y rapidez de la incautación.

Su precipitación, sí. Lo de menos es que hayan olvidado Cablevisión o incluido Klystron S.A., de Paúl Palacios, un economista que saluda con Stéfano Isaías pero no es su socio; lo grave es que en la incautación de los medios de comunicación anuncie Enrique Arosemena “una línea similar a la del canal del Estado”.

Eso no solo convierte en biombo a un periodista independiente como José Toledo, sino que arruina la rentabilidad de ese canal, con lo cual recuperaría menos el Estado y no sostendría la plantilla de los trabajadores cuya estabilidad garantizan. A ese paso, convertirán en víctimas a quienes son victimarios y abonarán el terreno para futuras demandas al Estado, que -otra vez- pagaremos todos.

Desesperado

La Asamblea arruina sus propios avances con descomunales desatinos. Así procede quien está desesperado.

Por Carlos Vera Rodríguez

Y con plenos poderes. Un hombre, cualquier autoridad en semejante posición, es un peligro para toda sociedad, incluso para su propio entorno, vejado o idealizado con igual volatilidad. Desesperado, haciendo fintas contra su propia sombra porque no tiene contendores sobre el ‘ring’, Correa incita a pelear a Nebot o a quien se le oponga. Y gana porque nadie combate, aunque todos resistimos. Así es fácil pelear. Resulta incluso aburrido gobernar. Absolutamente solitario, a pesar del séquito de cortesanos y la corte de asesores.

No me importa lo que has sido / no me importa lo que seas / vuelve te lo ruego porque estoy / desesperado / necesito tenerte por siempre / aquí a mi lado… parece balada del Presidente y no de José José, en su provocación al Alcalde de Guayaquil. Cree que todo cuanto suma Nebot dentro del Puerto Principal resta fuera de él. Lo atormenta que 76% de ecuatorianos repruebe su traición a Alberto Acosta; que otra mayoría grande reproche su Constituyente; que el sí pierda -por ahora, siempre por ahora- 30 a 61 (sumados como se debe, votos nulos, en blanco y por el no) según la encuestadora CMS y 41 a 59, de acuerdo con la de Santiago Pérez.

Solo un ser desesperado puede sostener que hay plena libertad de expresión cuando insulta a todos quienes quieren ejercer ese derecho con independencia; cuando pretende sacar a la representación de los medios del Conartel (lo que cabe es revisar quiénes y en qué medida los representan) como sacó a los empresarios del Comexi vía Tribunal Constitucional obsecuente; cuando impone cadenas fuera de los ‘breaks’ (cada media hora) en los espacios de televisión (07:10, por ejemplo, para interrumpir nuestra continuidad) y ahora a cada rato, en desesperado afán por fijar, mediante el recurso de la reiteración y la simultaneidad, lo no logrado por vía de la verdad y la idoneidad. ¿Recuerdan ese comercial de hace tres meses, insisto, ¡tres meses!, que mentía respecto a que la rehabilitación vial ya estaba en marcha, recreando situaciones ficticias de preparación, movilización y reparaciones?

Desesperado también está Fernando Cordero para terminar a rompesincha la misión de la Asamblea. Producto de ello, confunden o igualan los asambleístas lo inexacto con lo falso en la comunicación, para encarcelar a quien discrepe mañana; creen evitar la influencia de grupos económicos en los canales impidiendo su propiedad, mientras por otros mecanismos ejercen control… en fin, logros notables, como la prohibición de actividades extractivas en zonas protegidas, son morigerados para permitir que Correa perfore en el ITT, basado en ‘excepciones’ alcahueteadas por la nueva Constitución.

La Asamblea arruina sus propios avances con descomunales desatinos: saca del Congreso la conformación de los organismos de control con la que tanto chantajearon en el pasado, pero deja ambigua la integración de los entes nominadores y calificadores. ¿Qué, para no ser demasiado reglamentarios? ¡Pero si la Carta Magna tendrá alrededor de 550 artículos! Y en materias claves no caben imprecisiones. Así procede quien está desesperado y contagia su extravío a sus incondicionales. El cambio no se pare así. Se aborta así.

Fuente El Comercio.com

Carta a Carlos Vera por los infundados comentarios sobre la publicidad de la Asamblea

Quito, 8 de abril de 2008

Señor

Carlos Vera

Productor de Televisión y Director de Contacto Directo, de Ecuavisa

Presente.

Estimado Carlos:

Trabajar con transparencia es raro en esta época, pero no difícil. Todo lo contrario: cuesta y sabe rico, cuando se lo hace sin temores ni rumores. Y ese es un reto que se consagra día a día en la tarea de la Sala de Prensa ‘José Peralta’, a la cual por delegación de la Presidencia de la Asamblea y de su Comisión Directiva se encarga de la publicidad y de la comunicación política.

Por eso, me cuesta creer que en tu programa se hayan emitido comentarios infundados en torno a la publicidad y menos en torno a la transparencia en el manejo de los recursos.

Ante lo dicho, en tono de comentario, por tu parte, en las emisiones de Contacto Directo correspondientes a los días 7 y 8 de abril, te comento lo que sigue:

  • Lo valioso de esta Asamblea es su decisión de convertir las BUENAS INTENCIONES que todos tenemos, en hechos reales. A diferencia de los otros procesos con los que comparas con el actual, aquí no estamos haciendo reformas y articulados, sino cambios de fondo, que requieren de profundidad y reflexión, no de publicidad. Defendemos no solo la BUENA INTENCIÓN DE LOS ASAMBLEÍSTAS, sino por sobre todo, el proceso que estamos construyendo y cuyos frutos se han empezado a ver con los primeros articulados y los que se siguen aprobando continuamente. No estamos publicitando tan solo las intenciones, nuestra campaña se relaciona con los resultados de un trabajo de más de cuatro meses producto de la comparecencia a Montecristi de alrededor de 60 mil personas agrupadas en los más distintos sectores lo cual garantiza que la visión del pueblo ha sido tomada en cuenta y se traducirá en la nueva Constitución
  • La pauta publicitaria responde al presupuesto asignado, por ende la frecuencia o rotación de los spots publicitarios no puede ser atiborrada, ni en tu noticiero, ni en el resto de medios de comunicación porque no estamos en capacidad de invertir más de lo presupuestado (Todo lo gastado se puede ver en la página web, con absoluta transparencia y sin mediar ningún filtro).
  • La Estrategia de Comunicación, elaborada con un equipo de profesionales de la Agencia Serpín (que, por cierto, no tiene contrato alguno con el Gobierno Central ni relación con el Sr. Vinicio Alvarado, con todo el respeto que merece el secretario de la Administración del presente Gobierno), no pretende mejorar la imagen de la Asamblea, como tu lo afirmas: INFORMAMOS sobre el trabajo de los asambleístas.
  • El trabajo de la Asamblea no tiene parangón, no puede ser comparado con otro y sin duda, la decisión de involucrar a la mayoría de sectores sociales y políticos en la discusión democrática de proyecto de país que todos queremos forma parte de nuestra publicidad. Cierto, toda la elaboración constitucional pudo haber retrasado la definición temprana de articulados pero ha valido la pena. Primero: porque la participación ciudadana ha enriquecido profundamente el debate. Segundo: no respondemos a los resultados que saltan de las Encuestas, las respetamos, las tomamos como una medición, pero no determinan nuestra línea de comunicación.
  • No tenemos los recursos para “atiborrar” de publicidad y aún cuando tuviéramos acceso a un presupuesto mayor, no los utilizaríamos para “atiborrar” de publicidad a los medios de comunicación. No es estratégicamente recomendable y no va con la principios de informar y comunicar.
  • Al contrario, para no atiborrar ni caer en el juego de la publicidad, como reemplazo del trabajo, instrumentamos una serie de acciones para difundir la gestión de la Asamblea. La página web es uno de los mecanismos, las entrevistas en medios, la creación de la Sala de Prensa que acoge a no menos de 50 periodistas diariamente, la concurrencia de los asambleístas a programas de Debate como el tuyo, la entrega de material BTL y finalmente la publicidad es otro de los mecanismos que se suman a una gran Estrategia de Comunicación que tiene como tarea transversal, el uso óptimo de los recursos.
  • Partimos del criterio de que la Publicidad debe beneficiar a todos los medios de Comunicación, no importa su radio de acción o impacto, porque siempre tendrán la posibilidad de llegar a un grupo social específico, y quizás por ello, por la decisión de democratizar los recursos publicitarios, las rotación de la publicidad de la Asamblea es menor y no atiborrada como arbitrariamente afirmas, sin sustento.
  • Las autoridades de la Asamblea y yo como funcionario de la misma, jamás pondríamos en juego la plata del pueblo ecuatoriano. Por lo tanto, jamás perderíamos tiempo ni plata, como lo dijiste en tu comentario, en algo que no tenga sentido público y menos de responsabilidad social.
  • Son 21 periódicos a nivel nacional, 260 emisoras (incluidas las cadenas Ciespal y Corape que reúnen 41 radios a nivel nacional), 16 canales regionales y 7 nacionales, quienes reciben información y publicidad de la Asamblea, hemos producido cartillas informativas, material BTL, se difunde publicidad e información en la revista Vanguardia, y en los periódicos virtuales Ecuador Inmediato y Confirmado.com. Todo esto con un presupuesto que hasta el momento, tras cuatro meses de gestión, no supera el millón de dólares.
  • Actualmente se difunde publicidad sobre los primeros cinco artículos aprobados de la Soberanía Territorial y poco a poco se irá informando sobre todos los articulados que la Asamblea apruebe, así lo definimos en la Estrategia y así estamos actuando.

Carlos: cuando vienes a Ciudad Alfaro constatas las bondades y debilidades internas de la Asamblea, pero también la enorme responsabilidad asumida por los asambleístas (de todos los bloques, unos más otros menos) para llevar adelante éste proceso histórico. No nos interesa ocultar nada, esgrimimos la verdad como la mejor estrategia de comunicación.

Un abrazo,

Orlando Pérez

Secretario de Prensa

Asamblea Constituyente

Odio e hipocresía

Por Carlos Vera Rodríguez

El ambiente creado por Correa con su bilis semanal y amargura cotidiana –inexplicables cuando la mayoría se le tiende y la ‘popularidad’ se sostiene- me recuerda las historias que me contaban exilados chilenos a principios de los setenta en Quito: primero, fueron hijos de empresarios opuestos a Salvador Allende, a quienes conocí en la secundaria del Colegio Americano; después, artistas entrevistados en “En Directo”, como el célebre “Pin Pon” (Jorge Guerra), perseguidos por Pinochet. No había matices: veían a Chile en blanco y negro. Amaban u odiaban. Contaban incluso cómo familias enteras se partieron por la disputa ideológica que las dividió mediante un discurso redentor y otro tremendista –ambos equivocados en distinto grado-, los cuales crearon heridas hasta hoy purulentas, a pesar de miles de desaparecidos (¿es menos grave si fueron menos de las cifras oficiales?), un referéndum, una concertación, cuatro gobiernos sucesivos progresistas, el ex dictador muerto y muchos de sus cómplices sancionados. Subsisten el odio y la hipocresía impregnados por un bárbaro.

Aquí solo tenemos un déspota, pero los síntomas empiezan a ser iguales: ya no se puede discutir sino que uno debe alinearse. Cuando algo de razón se le reconoce a Correa, uno se “acobarda”; algún mérito al otro, “áulico” de Nebot. Polarizarnos es la consigna. Partirnos quiere el gobernante, prevalido de una población todavía ajena a lo perjudicial de su fanatismo, muy distante del verdadero socialismo, al cual ha pisoteado y desfigurado, ¡gran favor a la izquierda que dice reivindicar!

Ese es el legado más nefasto del Presidente de la República en estos tiempos, ensañado especialmente con mujeres como Cynthia Viteri, cuya declaración de agosto del 2006 en “Contacto Directo” sacó de contexto (práctica exclusiva de la “prensa corrupta”) para presentarla como partidaria de la provincialización de Santa Elena cuando en realidad planteó resolver ese reclamo vía autonomías. Igual falseó la declaración de Impuesto a la Renta en María Gloria Alarcón: dijo que pagó USD 7. ¡Al verificar el año en cuestión fueron 7 000!

Allá los empresarios que le creyeron el martes. Escuchen la queja del padre de Guadalupe Larriva, con cuyo nombre se llena la boca; si a una familia azotada por la muerte le falló, ¿a quién le cumple?

A quien destila odio y procede con hipocresía no se le pueden festejar aciertos aislados. Apena no aplaudir la actitud soberana de la Canciller al negarse a un ejército conjunto con Chávez para enfrentar al imperio. De nada vale una gran cena con cianuro en el postre.

Tampoco valen por eso los esfuerzos salteados de la Asamblea por remendar el sistema con mandatos y leyes cuando el encargo fue tejer primero un manto de legitimidad –léase Constitución democrática- y no una colcha de bregué. Consumirán tres de los seis meses en lo secundario. Antes la amenaza constante del Perú era un detente para la escisión y el resentimiento nacional. Ahora no hay antídoto. El hombre llamado a unirnos solo destila veneno. Eso no genera cambio y peor consensos mínimos. Nada va a rectificar porque todo cree hacerlo bien. Un genio infalible puede hacer más daño que un corrupto vulnerable. Parecía increíble… hasta hoy.


Fuente ElComercio.com